Zamora, 22/01/09 Afectados por los ruidos recurren el fallo que absuelve a un hosteleroLa asociación solicita a la Audiencia que unifique la jurisprudencia sobre contaminación acústica ambientalEL NORTE
Los afectados sostienen que la existencia de contaminación acústica es una realidad y que el ruido proviene únicamente de ese bar «según el testimonio de todos los policías». Esgrimen también el informe del médico forense en el que queda patente que el ruido «perjudica la salud». Además, argumentan en el recurso que los sonómetros utilizados en las mediciones «están homologados y calibrados, según lo afirmaron los técnicos municipales durante la fase de instrucción». Afaruza se apoya también en las declaraciones del técnico de ruidos del Ayuntamiento, quien afirmó que el pub no está bien insonorizado. Los recurrentes piden a la Audiencia Provincial que unifique la jurisprudencia en esta materia, «ya que no podemos estar sin hacer nada cuando unos juzgados echan la culpa a unos, y otros a otros, y la realidad es que el exceso de ruido existe y alguien tiene que ser el culpable», indica la presidenta de Afaruza, Carmen Ramos Hidalgo. El Juzgado de lo Penal absolvió el pasado 14 de enero a P. P. F., que gestiona un bar en Los Herreros, de la acusación de exceso de ruidos en su local y contra quien se querelló uno de los vecinos de la calle. El fiscal pedía dos años y tres meses de prisión. La acusación particular solicitaba una condena de cuatro años. Es el primero y hasta ahora el único caso que ha llegado a los tribunales en Zamora desde que en el 2004 la Asociación de Familias Afectadas por los Ruidos (Afaruza) iniciara la vía judicial contra responsables y funcionarios municipales y contra propietarios de bares en zonas de ocio nocturnas por las molestias a los residentes. En la sentencia, el juez argumenta que hay varios bares más en la calle, por lo que, tal como argumentó la defensa durante el juicio, las molestias que sufrían el querellante y su familia podían proceder de otros locales y de los clientes, que están habitualmente en la calle. MedicionesAsimismo, el fallo considera nulas las mediciones de ruido hechas por la Policía Municipal. Así, no se midió el nivel de decibelios de fondo; el sonómetro no funcionaba adecuadamente y no consta su homologación ni su verificación periódica. El juez considera que no consta que a causa del ruido hubiera peligro que la salud de las personas, en contra de los argumentos del querellante, Arturo Carrera, quien declaró en el juicio que tuvo que asistir al psicólogo y que se tenía que ir de casa los fines de semana debido a las molestias. El juez de lo Penal se remite a la vía civil o al Contencioso Administrativo para buscar solución al problema de los ruidos. La asociación insistió ya en su día en «la nula actividad municipal, incluidas las mediciones, que no funcionaban ni se hacían adecuadamente». El abogado de Afaruza, Antonio del Castillo, Recuerda que, curiosamente, la querella se inició contra el Ayuntamiento, porque se llamaba a las tres de la madrugada para que se midiera el nivel de ruido y, o no se acudía, o no se hacía con garantías; «en cuanto quitaron a los responsables del Ayuntamiento, sabíamos que los hosteleros iban a alegar irregularidades en las mediciones». La querella se dirigió en un principio contra el concejal de Medio Ambiente, Feliciano Fernández, y contra el ex concejal de Urbanismo, Jesús Rodríguez, por presuntos delitos de prevaricación y contra el medio Ambiente, que el Juzgado archivó y luego ratificó la Audiencia, además de exculpar a dos funcionarios y a los propietarios de 16 de los 17 establecimientos incluidos en la querella. Tampoco prosperó el propósito de Afaruza de imputar al entonces alcalde de Zamora, Antonio Vázquez.
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