A Coruña, 23/07/08 La contaminación acústica podría agravar la situación de los cetáceos en el CantábricoEFE
Esta es una de las principales conclusiones extraídas tras analizar el mapa acústico submarino de las cornisas Cantábrica y Atlántica, realizado dentro del programa "La Caixa" a favor del mar: la ruta del Íbero", y que durante cuatro meses ha desarrollado en las costas gallegas un trabajo de campo midiendo los ruidos submarinos y las consecuencias que estos tienen en los cetáceos. En la presentación del estudio en A Coruña, el coordinador de la campaña, Josep Alonso, apostó por un cambio paulatino hacia motores de embarcaciones más silenciosos que respeten el hábitat natural de los animales marinos, sobre todo, dijo, en un momento en que las administraciones españolas se han propuesto trasladar parte del tráfico terrestre al marino. Una iniciativa, añadió que, si bien, permitirá la reducción de los gases de efecto invernadero, también supondrá una mayor contaminación acústica de las aguas, de ahí que la necesidad de investigar en proyectos que mejoren los motores se incrementa en función de este aumento del tráfico marítimo. Este especialista explicó que para este trabajo se midieron niveles de ruido ambiental en 45 estaciones de Galicia y se registraron un total de 105 grabaciones submarinas. De los datos del estudio destacan los niveles de contaminación submarina de los puertos gallegos, asturianos, cántabros y vascos, siendo el de Vigo el que registra el índice mayor de todo el norte peninsular, con un nivel de decibelios de 150, mientras que el de A Coruña está calificado de medio-bajo, con 130, ambos por debajo del umbral de tolerancia para los cetáceos que se calcula en torno a los 185. En este punto, Alonso explicó que la elección de los cetáceos se determinó porque son especies con un buen indicador acústico ya que se comunican entre sí por sonidos y "esta contaminación acústica dificulta en ocasiones los movimientos del grupo", incluso, añadió, "a veces perturba el encuentro de las madres con las crías" al interferir en su comunicación. Respecto a los generadores de ruido se han diferenciado los cinco tipos de embarcaciones que más transitan por la zona: barcos de carga, cruceros, pesqueros, embarcaciones de recreo y veleros y yates, un número igual a las cinco especies de cetáceos representativas que habitan en las aguas del Cantábrico y Atlántico. Incidió Alonso en que este mapa hay tomarlo como una herramienta para posibles acciones, pero que por el momento, la "situación no es alarmante", ya que incluso el puerto vigués, el que registra la mayor contaminación, en parte por estar en una ría y tener menos posibilidad de disipar los ruidos, está por debajo del umbral de tolerancia estos animales.
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