Valencia, 15/07/08 Instalan tres sonómetros en Juan Llorens para medir el ruido y empezar a aplicar medidas de zona ZASUn laboratorio compara los datos recogidos durante los fines de semana con y sin cortes de tráfico en el áreaM. V.Los vecinos de Juan Llorens siguen esperando a que el ayuntamiento por fin declare el área como Zona Acústicamente Saturada (ZAS), una calificación que al menos lleva mes y medio de retraso después de que la concejala de Contaminación Acústica, Lourdes Bernal, anunciase en el pleno del pasado mes de mayo que sería en junio cuando se resolviese la situación de una vez por todas. Sin embargo, y pese a esa promesa municipal, que la edil fió "al mes de julio como mucho", no fue hasta el último fin de semana de mayo cuando el consistorio comenzó a "experimentar" con diversas medidas de cara a la ansiada declaración antirruido. Lo primero fue comprobar la situación que resultaría si la zona estuviese aislada del tráfico rodado: se cerraron los principales accesos y la entrada natural al área, la calle Juan Llorens desde Ángel Guimerá, permaneció toda la noche custodiada por al menos dos patrullas de la Policía Local. "La gente se comportó bastante -describió Antonio Puchades, presidente de la Asociación Vecinal La Petxina-Arrancapins- porque el despliegue policial era importante; los hosteleros también controlaron y cumplieron horarios y, al final, el resultado fue bastante bueno, sobre todo en las calles adyacentes a Juan Llorens: ahí sí que se notó mucho". Las siguientes dos semanas, sin embargo, volvió a dejarse la zona sin vigilancia y el ruido se adueñó de nuevo de las horas de la noche y la madrugada pese a los esfuerzos de los mediadores intentando evitar el alboroto y las molestias acústicas a los vecinos. Durante este período de pruebas, tres medidores instalados por el ayuntamiento registraron todas las incidencias en la calle Calixto III y en Juan Llorens, donde se colocaron dos: uno en la manzana más cercana a Ángel Guimerá y otro en la más próxima a la plaza de Santa María Micaela. Ahora, sólo falta que un laboratorio estudie y compare los datos que se recogieron a lo largo de esas cuatro semanas de ensayo y esperar los resultados. Nueva demora para los vecinosEn función de las conclusiones que se obtengan con este estudio, las medidas a adoptar para minimizar las molestias de la zona de ocio de Juan Llorens serán unas u otras. No obstante, para la asociación de vecinos, toda esta experimentación no es más que un nuevo retraso en la declaración de zona ZAS debido "a la presión que ejercen los hosteleros sobre el ayuntamiento", según Puchades. De hecho, a su juicio, la única opción posible pasa por aplicar las medidas que ya se impusieron por orden judicial en Blasco Ibáñez o en Xúquer: "declarar la zona como ZAS y ejecutar todos los mecanismos necesarios que conduzcan a devolver la tranquilidad al barrio".
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