Valladolid, 12/07/08 El Ayuntamiento de Béjar valla la zona de botellón y pide que se acuda a los baresEl alcalde dicta un bando en el que informa sobre la «prohibición de la práctica» de esta concentración y anuncia que aumentará los efectivos policialesIGNACIO SANZ
Una de las medidas que ha tomado el primer edil bejarano con el objetivo de «poner todas las dificultades para que se pueda celebrar el botellón» ha sido vallar la zona donde se ha desarrollado la concentración juvenil en las noches de los fines de semana durante los últimos años. Además, el mismo día que se conocía la orden judicial, el Ayuntamiento publicaba un bando en el cual se señala que «queda totalmente prohibida la práctica del botellón», en la zona de El Regajo», que es el merendero situado apenas a 80 metros de la casa de Ramón Servate y su familia, quién ganó en los tribunales la 'batalla judicial del botellón', con una sentencia pionera en España. Cipriano González también ha acordado con la Delegación del Gobierno en Castilla y León aumentar los efectivos policiales. Respecto al número total de agentes que estarán presentes en Béjar para controlar que no se celebre el botellón, el alcalde no ha querido precisar la cuantía exacta, según él, por ordenes expresas de la Policía de no sacar a la luz pública este dato. En todo caso, Cipriano González afirma que «el número de policías será el suficiente» para ejercer el control de la situación. Y espera que, así, «todo salga lo mejor posible». El alcalde señala que va a intentar que «la gente acuda a los lugares adecuados y locales legalmente permitidos para beber alcohol». Esto es algo en lo que Cipriano González ya había insistido en alguna ocasión anteriormente. Su pretensión es colaborar a través de diferentes propuestas con los pubs, bares y discotecas de la ciudad para que los jóvenes acudan allí en lugar de realizar botellones en la vía pública. Por su parte, Ramón Servate asegura que «el alcalde se habrá pensado muy bien sus actuaciones después del último escrito judicial y no ha tenido más remedio que salir al paso y actuar». Aunque tampoco se muestra muy convencido de que la prohibición de celebrar el botellón se cumpla, finalmente. Y, también, Servate lamenta «que las cosas no se hayan hecho así desde un principio; de esta forma, no hubiese pasado todo lo que ha pasado». Además, Servate teme que se puedan producir disturbios graves durante las noches de este fin de semana a tenor de lo que aparece en algunos foros de Internet en los cuales se convoca a participar en un «macrobotellón» en Béjar esta noche. La convocatoria también se está desarrollando a través de mensajes a teléfonos móviles. SentenciaSegún ha confirmado el propio Ramón Servate, el Ayuntamiento de Béjar ya ha ingresado los 12.000 euros a los que la sentencia judicial le condenaba a pagar a la familia Servate. Si deja de realizarse el botellón en Béjar, se cumplirá la sentencia completa. Ramón Servate y su familia emprendió en el año 2004 el proceso de reclamaciones, a través de varios escritos firmados por hasta una treintena de personas, contra las concentraciones de jóvenes en torno a las bebidas alcohólicas cerca de su casa, en la zona conocida de la localidad como El Regajo. El pasado 23 de marzo, el Juzgado Contencioso Administrativo número 1 de Salamanca falló en favor de la pareja. Ante el incumplimiento de la sentencia por parte del Ayuntamiento, la jueza ordenó el jueves 10 de julio el cumplimiento de esa resolución judicial que, a parte de condenar al Ayuntamiento de Béjar a pagar 12.000 euros a la pareja, exige tomar medidas para poner fin al botellón.
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