El Norte de Castilla Ruidos.org: la lucha contra el ruido
Índice de noticias sobre el ruido
Noticias de este mesNoticias del último mes


Valladolid, 06/07/08

Dos jóvenes agreden en Béjar al padre de la familia que ganó el juicio del botellón

La víctima, que tiene el labio partido y golpes por todo el cuerpo, no ha podido identificar a los agresores porque se taparon la cara con la camiseta
ANA SANTIAGO

Botellón en El Regajo de Béjar
Aspecto de la zona de El Regajo de Béjar en uno de los botellones celebrados en fin de semana
La tensión aumenta por momentos en Béjar y el acoso de los cientos de jóvenes que reclaman celebrar su botellón cada fin de semana en la zona conocida como El Regajo crece sin freno, pese a la sentencia que prohíbe tal actividad y a la nueva orden judicial que ordena adoptar medidas a la Policía Nacional.

Dos jóvenes agredieron en la madrugada de ayer al padre de la familia que ha ganado la sentencia, lo golpearon hasta partirle el labio y le llenaron de heridas superficiales todo el cuerpo. Los hechos ocurrieron hacia las 6.30 horas de la madrugada de ayer. A esa hora, los ruidos despertaron a la pareja y vieron que, como en otras ocasiones, algunos jóvenes tiraban piedras y otras cosas contra la casa para romperles los cristales, lo acaban de hacer de la misma manera hacía escasos días.

Entonces, Ramón Servate salió corriendo, «cogió la bicicleta y los persiguió», explica su mujer, Silvia Hernández. «No tardó en encontrarlos un poco más abajo de nuestra casa, los interceptó con la bicicleta y sujetó a uno de ellos a la espera de que llegara la policía porque yo la había llamado y no podían tardar mucho», relata Silvia.

ANTECEDENTES

Denuncias: El matrimonio emprendió en el 2004 el proceso de reclamaciones y, finalmente, en el Contencioso lograron sentencia firme favorable.

Sentencia: El Juzgado Contencioso-Administrativo número 1 de Salamanca falló el pasado día 23 de marzo en favor de la pareja. Condenó al Ayuntamiento de Béjar a pagar 12.000 euros a los afectados y a adoptar medidas de urgencia para evitar el botellón.

Auto: La juez admite a trámite la denuncia por desobediencia de la sentencia y ordena adoptar medidas.

«Comenzaron entonces a pegarle por todo el cuerpo, le partieron el labio y le hicieron varias heridas superficiales por las piernas, los brazos, la cara... tuvo que ir a Urgencias donde le limpiaron y trataron las heridas además de darle antiinflamatorios», describe Silvia todavía sin haberse librado del susto y del miedo. La pareja presentó una denuncia a la Policía Nacional.

Antes de despertarse, el matrimonio había detectado la presencia de dos coches de Policía Nacional que custodiaba su casa. «Hacia la 1.10 horas de la madrugada, mi hijo se despertó con una pesadilla y al ir a atenderlo me fijé en que sí había policía, no sé desde qué hora, pero hacia las seis debieron de irse porque cuando tiraron las piedras contra la casa ya no estaban», recuerda Silvia. Sentencia firme

El pasado día 30 de mayo se conoció en Béjar la sentencia firme que prohibía el botellón, condenaba al Ayuntamiento a indemnizar con 12.000 euros a la familia y al alcalde, Cipriano González (PSOE), a adoptar medidas de urgencia para evitar tal situación.

Desde entonces, la localidad salmantina ha sido testigo de una escalada de violencia, hasta ahora sólo verbal, en la que cientos de jóvenes han acosado, amenazado, insultado y acorralado desde el amparo de la masa, de la fuerza de la multitud, a esta familia y no sólo al matrimonio sino al hijo de 11 años que ha tenido que oír por la calle: «Eres un hijo de p..., tu padre no nos deja hacer botellón». Al otro pequeño de la familia, con tan solo dos años, han tenido que llevarlo a urgencias por problemas de estrés o ansiedad.

El acoso al que está sometida esta familia por haber ganado un fallo judicial parece absolutamente descontrolado dado que la Policía Local, aseguran los demandantes, se limita ordenar el tráfico de coches y personas que suben a esta zona y el Ayuntamiento sólo «ha declarado carecer de medios y que la sentencia no pone una fecha concreta».

Lo cierto es que la resolución judicial del Contencioso-Administrativo número 1 de Salamanca ordenaba medidas de urgencia. La zona donde se celebra el botellón es un idílico paraje a trescientos metros de la ciudad de Béjar, enclavado a los pies del monte del Castañar, a donde este matrimonio se trasladó a vivir en busca de paz.

Los ruidos, petardos, pitidos, cohetes, voces... invadieron su silencio y su vida cada fin de semana y comenzaron por ello un largo recorrido, al menos desde el 2004, de reclamaciones administrativas, de intentos con los responsables municipales, hasta acabar en el juzgado.

La desobediencia a la sentencia y la situación amenazante provocó una segunda denuncia judicial. En un sólo día, la juez la admitió a trámite y ordenó que, antes incluso de citar a los imputados (la denuncia reclamaba como tal al alcalde), la protección de la familia por parte de la Policía Nacional. La agresión de ayer probablemente se produjera antes de que los jóvenes conocieran esta segunda resolución judicial.

La crispación crece en Béjar y hasta ahora solamente el juzgado parece apoyar los derechos de una familia indefensa, reconocidos en una sentencia: Derecho a la inviolabilidad del domicilio, a vivir sin contaminación acústica y sin que el ruido altere la tranquilidad y la salud del individuo. Además estima que hay un delito contra el medio ambiente por la basura.

Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias
Página principal de ruidos.org