Valencia, 11/09/07 Los vecinos pueden consultar durante un mes los niveles de ruido de la ciudad calle por calleLa junta de gobierno aprobó el diagnóstico para aplicar medidas correctoras en 2008S. G.
El mapa de contaminación acústica, como los de todas las demás ciudades europeas de más de 250.000 habitantes, deberá remitirse al Parlamento Europeo y las medidas correctoras, empezar a aplicarse en 2008. El diagnóstico forma parte del Plan Acústico Municipal y se ha remitido también a la Conselleria de Medio Ambiente. Se trata de una especie de radiografía que determina qué zonas sufren más o menos contaminación por ruidos. Distingue, además, estos ruidos en función de su fuente, es decir, su origen (locales de ocio, tráfico pesado o ligero, tráfico ferroviario o aéreo, industrias o construcción). El estudio también separa las zonas rústicas de las urbanas e incluye algunas carreteras como la V-30 y la V-21. Las tomas de muestras se realizaron tanto de día como de noche y la intención era dedicar un apartado especialmente pormenorizado de Ciutat Vella, concretamente el barrio del Carmen, pendiente de una demanda ante los tribunales de los vecinos para su declaración como Zona Acústicamente Saturada (ZAS) similar a las anteriores que dieron la razón a los residentes del entorno de Menéndez Pelayo y Juan Llorens (ésta en trámite aún). El trabajo, complicado y costoso, se puso en marcha tiempo atrás y ha sido desarrollado básicamente por el laboratorio municipal -con el inconveniente administrativo añadido de que en agosto se produjo un cambio en la jefatura de servicio- en colaboración con otras muchas áreas municipales afectadas. La realización de estos mapas viene obligada por una directiva de europea. Pero con el estudio no acaba, sino que comienza, el trabajo de los municipios. A la luz de la situación descrita, los técnicos municipales deberán proponer medidas para corregir los puntos negros que se detecten, con medidas más «radicales» presumiblemente en materia de tráfico. Valencia ya cuenta con las ZAS y acaba de renovar su ordenanza municipal del ruido, complementada con una ley autonómica de contaminación acústica, si bien ha actuado en ocasiones forzada por los dictámenes de los jueces. En la ordenanza se blindó la fiesta de las fallas. A esta fuente se añadirá la del circuito urbano de Fórmula 1, que posiblemente deba incluirse como excepción. Pero la exigencia del plan acústico es mayor, ya que se hace extensivo a condiciones urbanísticas y de edificación.
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