Bilbao, 11/05/07 El ruido centra casi la mitad de las denuncias medioambientales en BilbaoLa hostelería aglutina el mayor número de infracciones. El Ayuntamiento tramitó el año pasado 118 sanciones, que se saldaron con 53 multas de entre 150 y 3.000 eurosROBERT BASIC r.basic@diario-elcorreo.comEl ruido sigue siendo uno de los flancos más débiles del panorama medioambiental de Bilbao. Las denuncias por la contaminación acústica, según la memoria relativa a 2006 -dada a conocer ayer por los responsables de la subárea de Medio Ambiente-, centraron casi la mitad de las quejas ciudadanas que gestionó el Ayuntamiento el año pasado. Como consecuencia de estos avisos, casi siempre de particulares, se limitó el funcionamiento nocturno de ocho establecimientos -la inmensa mayoría en el centro de la ciudad-, se precintaron otros 23 -hasta que no se corrigieron los defectos-, y un par de locales tuvieron que ser clausurados por superar de forma reiterada los máximos niveles sonoros permitidos y saltarse las restricciones horarias impuestas. El Gobierno municipal recibió el año pasado un total de 276 denuncias relacionadas con el incumplimiento de diversas normativas medioambientales. Una vez revisados los expedientes, los técnicos detectaron irregularidades en 204 casos. «Cuando esto ocurre, preferimos trabajar con las medidas correctoras y no con las sanciones. Aconsejamos a la gente lo que debe hacer para cumplir con lo que marca la legalidad», explicó ayer la concejala de Urbanismo y Medio Ambiente, Julia Madrazo. La mayoría de las quejas -agrupadas bajo el denominador común del ruido- se centraron en los sectores de la hostelería (42%), vivienda (29,5%), alimentación (9,6%) y talleres (2,4%). Inspecciones preventivasA pesar del carácter didáctico que gobierna las actuaciones municipales en la resolución de las infracciones medioambientales, las medidas educativas no siempre surten efecto. A lo largo de 2006, se tramitaron un total de 118 sanciones que se saldaron con un total de 53 multas de entre 150 y 3.000 euros. Además, precisó Madrazo, fue necesario «paralizar de forma cautelar cuarenta actividades» por superar los máximos niveles sonoros permitidos y por traspasar las cotas de emisiones establecidas teniendo en cuenta la licencia y el perfil del negocio inspeccionado. La subárea de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Bilbao inspeccionó el año pasado un total de 242 actividades para comprobar, antes de su apertura, si las futuras infraestructuras cumplían con la normativa medioambiental vigente. Pues bien, la mayoría de estas acciones preventivas se focalizaron en las instalaciones de edificios -aire acondicionado-, hostelería -bares, cafeterías, discotecas, restaurantes, salas de fiestas- y alimentación -obradores y supermercados-. «Consideramos que es muy importante llevar a cabo este tipo de verificaciones antes de que cualquier tipo de actividad se ponga en marcha», subrayó Madrazo. La pureza del aire también fue analizada en la memoria medioambiental municipal. Según las estaciones que miden la contaminación atmosférica en la ciudad, «el nivel de partículas de suspensión -originadas por el tráfico y las obras- sobrepasa los límites fijados por la UE». En 2006, reza el documento, la calidad del aire fue buena durante 144 días, mientras que resultó «admisible» a lo largo de 102. Por contra, 87 días registraron niveles malos y 32, muy malos.
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