Barcelona, 30/07/07 Crecen las quejas por el ruido y el humo de los generadoresNumerosos vecinos y comerciantes piden la sustitución de los aparatos más molestos
|
![]() Una terraza de Gràcia, ayer, junto a un generador con una puerta colocada para paliar el calor que emite. Foto: GUILLERMO MOLINER |
Uno de los más controvertidos está situado ante un gimnasio de la calle de Sant Antoni Maria Claret, junto al número 90. Los vecinos de varios inmuebles han denunciado el aparato a Fecsa, Mossos, Guardia Urbana, la Agencia de la Salud Pública de Barcelona y la Conselleria de Salut, según explicaba ayer uno de los afectados, Eufrasio Puertollano.
"No podemos ni abrir la puerta de la calle porque está ardiendo, por no hablar de las noches. Si no obtenemos ninguna respuesta, tendremos que acabar cortando la calle. Ya no sabemos a quién dirigirnos", contaba ante su portería, colindante con un bar con terraza cuya propietaria, el viernes, ya no abrió por este motivo.
No muy lejos de allí, en el número 21 de la misma calle, los vecinos y la dueña de otro café, María del Carmen Lladosa, han tomado la iniciativa después de no recibir respuesta de Fecsa, ante la que el pasado martes denunciaron la máquina, situada justo ante un centro de asistencia primaria. Uno de los laterales del generador lucía ayer una puerta que desviaba el calor que desprendía hacia las viviendas y el local.
En el Eixample, los ruidosos generadores situados en un chaflán de la calle de Mallorca con la de Girona, y en la calle de València junto a la de Girona, ante una tienda de comidas preparadas, también han motivado quejas.
A estas voces empiezan a unirse, también, la de aquellos que reclaman un mejor mantenimiento de los equipos. Así, varios vecinos señalaron la existencia de generadores que no funcionan correctamente y pueden causar nuevos cortes periódicos de luz.
El pasado sábado, un generador situado en la calle de Nàpols, entre la de Sant Antoni Maria Claret y la de Indústria, se estropeó tras quedarse sin combustible. Tras acabarse el gasoil disponible, el equipo electrógeno empezó a quemar el aceite con la que se realiza la mezcla que se vierte en el depósito.
Ello originó una humareda negra que alarmó al vecindario, además de un pequeño salto en el suministro que obligó, también, a intervenir a los bomberos para rescatar a algún vecino atrapado en el ascensor. Este generador, que ayer seguía sin funcionar, sustituyó el jueves a otro que, tras ser colocado en la misma calle, no llegó nunca a entrar en servicio.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias
Página principal de ruidos.org