Granada, 29/09/06 Un inspector podrá cerrar sin trámite previo los pubs ruidososMedio Ambiente endurece las medidas contra los establecimientos con el sonido más alto y prevé multas que llegarán a los 60.000 eurosM.J.ANGUITA
La iniciativa responde a una campaña llevada a cabo por el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Granada con la que pretende endurecer las medidas contra los bares que incumplen la ordenanza de ruidos. Sin embargo, la orden de clausura dependerá de los criterios del inspector. Así, según explicó el concejal de Medio Ambiente, Juan Antonio Mérida, los establecimientos se cerrarán cuando rebasen la emisión de sonido muy por encima de lo permitido. En este sentido, la normativa municipal establece una multa mínima de 6.000 euros para los recintos que superan en seis decibelios el ruido permitido para esa actividad. El cierre del pub se lleva a cabo cuando el nivel de contaminación acústica es muy superior a esa estimación y conlleva una sanción económica de hasta 60.000 euros, según especificó Mérida. Y para evitar posibles casos de pillería el área de Medio Ambiente ya ha previsto dotar al inspector de los mecanismos necesarios para evitar que una vez que se realice el registro a los bares los propietarios puedan alzar el volumen de los aparatos de música. De ahí que avanzó que, además de facilitar el mapa del Plan Jericó, está previsto que el responsable del servicio realice posteriormente una segunda ronda al establecimiento para comprobar que se atiene al volumen de ruido adscrito al local. No obstante, el concejal de Medio Ambiente advirtió de que en realidad muy pocos establecimientos incumplen hoy por hoy la ordenanza contra la contaminación acústica. "No sé la razón, pero se piensa que hay muchos más establecimientos de los que en realdiad existen, que emiten ruido muy por encima de lo permitido", apuntó el concejal. De hecho, ya en el primer mapa de ruidos presentado por el propio Mérida se recogía que el tráfico era el principal foco emisor de ruidos en la capital, que tienen en la calle Gran Vía de Colón la arteria más ruidosa. Por lo pronto, el Ayuntamiento contará con dos inspectores, que harán la ronda uno la noche de los viernes y el otro, durante los sábados, y que supondrán un coste mensual superior a los 1.400 euros cada uno, según informó Juan Antonio Mérida. La medida, en cambio, ya se ha puesto en marcha en otras ocasiones, aunque de forma esporádica como experiencia piloto. Ahora, habrá que ver si los bares dan mucho trabajo a los dos nuevos inspectores medioambientales.
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