Santiago de Compostela, 21/09/06 pasado cursoLa Policía desaloja una media de cinco pisos cada noche de movidaTemor a que la nueva ordenanza municipal que prohíbe beber en la calle desplace aún más las fiestas a los domicilios ·· También se limita la venta de alcohol REDACCIÓN • SANTIAGOUno de los principales temores que despierta la nueva ordenanza de limpieza es que, al prohibir la bebida en las calles acabe provocando un crecimiento de las fiestas en pisos, lo que evitaría en parte los problemas de limpieza, pero impediría el descanso de los convecinos.Así lo expresaron a este periódico algunos asiduos a este tipo de celebraciones, ante las multas que se establecen por beber, tirar residuos al suelo o dar rienda suelta a las necesidades fisiológicas, especialmente si se hace en la zona monumental o en las proximidades de edificios catalogados o monumentos. Esta preocupación es compartida también por los vecinos, mientras que el concejal de Seguridad Ciudadana, Xosé Baqueiro, recuerda que la Policía Municipal ya tiene experiencia en actuar contra este tipo de festejos domiciliarios, y que las medidas adoptadas están dando resultados. Entre ellas, recuerda que ahora, además de notificar la infracción a los participantes en las fiestas, también se da cuenta de la misma a los padres de los estudiantes para que éstos también colaboren a que la situación no vuelva a repetirse. Precisamente la nueva normativa municipal prevé implicar también a los padres o tutores en las actividades nocturnas de los jóvenes, declarándolos responsables subsidiarios de las infracciones que cometan, independiente de la responsabilidad civil que les corresponda por las mismas si se trata de menores. Asimismo, también los propietarios de los pisos de alquiler en los que tienen lugar estos saraos reciben notificación de los mismos por parte de las fuerzas de seguridad. PromedioDurante el pasado curso, el promedio de denuncias por este tipo de fiestas en los fines de semana de movida más concurrida fue de entre cuatro y cinco, aunque en algunas casos llegaron hasta los siete. Unas fiestas que, en ocasiones, no sólo son ruidosas, sino también multitudinarias, y casos hubo en los que los agentes llegaron a registrar a más de ochenta participantes en un piso de apenas cien metros cuadrados. Las actuaciones policiales en estos casos suelen ser más efectivas que las que se realizan en la calle, ya que aquí queda constancia de dónde se celebra la fiesta y quiénes son los organizadores, puesto que así figura en la denuncia. La normativa que propone Raxoi hace especial hincapié en la prohibición de beber en la calle cuando este tipo de consumo "se pueda hacer de forma masiva por grupos de ciudadanos o invite a la aglomeración de éstos", o cuando estas reuniones "puedan deteriorar la tranquilidad del entorno o provocar en él situaciones de insalubridad". La denominada Ley de Grandes Ciudades hace más efectivas las sanciones, al permitir que se incremente su cuantía. Anteriormente, faltas como orinar en la calle sólo se podían castigar con un máximo de treinta euros, cuando la tramitación y los recursos le suponían al Ayuntamiento un desembolso todavía más grande. Según recogía el Censo de Poblaciones yViviendas elaborado por el Instituto Nacional de Estadística, el 28,3% de los hogares compostelanos tenían problemas de ruido.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |