Bilbao, 26/10/06 Sufrimos mucho ruido, pero es la tercera parte que la media españolaEl 18% de los bilbaínos padecen exceso de ruidoMás de la mitad de los trabajadores de Vizcaya tienen problemas de audiciónMANUEL ROMERONo se puede decir que Bilbao sea una ciudad silenciosa y, de hecho, el ruido es una de las grandes molestias para los vecinos. Sin embargo, la contaminación acústica en la capital vizcaína es mucho menor que la de la media del Estado. Si en Bilbao un 18% de los bilbaínos sufren exceso de ruido, por encima de los 65 decibelios, en España, por término medio, esta cifra llega al 55%, el triple que en Bilbao. Estos datos los proporciona el vicepresidente de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, Juan Ignacio Goiria, que hoy pronunciará una conferencia sobre la patología provocada por el ruido, en la Sociedad Bilbaína de la calle Navarra (a las 19.30 horas). «Hay momentos en los que todos sufrimos mucho más ruido, pero en términos generales, por duración e intensidad, soportamos un ruido aceptable», explica Goiria. La peatonalización de diversas calles, el alejamiento de la industria, el soterramiento de líneas férreas... son algunas de las causas por las que el silencio va ganando terreno al ruido. Los últimos análisis aseguran, incluso, que la mitad de los bilbaínos soportan unos niveles más que aceptables de ruido, por debajo de los 55 decibelios. «Una conversación normal puede llegar a los 60 decibelios», explica el especialista. El nivel de ruido de Bilbao, sin embargo, es muy superior al de países como Dinamarca, donde sólo el 4,5% padece un exceso de ruido. Pero no todos los bilbaínos viven ajenos a los grandes niveles sonoros. Los trabajadores son los que más los sufren y, de hecho, más de la mitad, un 55%, tienen problemas auditivos de diferentes niveles, que los han hecho ir al médico. A ello, se suman las últimas fuentes de contaminación acústica que empiezan a generar problemas auditivos. Entre ellas, los nuevos electrodomésticos, el auge de los MP3, los ordenadores... Objetivo: no más de 87 decibeliosLa última normativa europea sobre ruido establece en 87 decibelios el valor límite de ruido al que deben estar expuestos los trabajadores. Y no es tarea fácil. Un martillo neumático sobrepasa los 100 decibelios, por lo que esta normativa obliga a las empresas a poner en marcha diversas medidas que apacigüen la contaminación acústica. De ahí que se trabaje con máquinas más silenciosas o, en su caso, aislando los aparatos que son fuentes del ruido. Otras de las medidas por introducir son las barreras sonoras, además de los sistemas individuales. Los controles de prevención se encargan de que se cumplan. 74 decibelios es el ruido que puede generar una clase de niños, alumnos de primaria.
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