Málaga, 19/10/06 Crean una plataforma provincial para presionar y denunciar los casos de ruidoAglutina a cuatro asociaciones de vecinos de la capital y a más de 700 personas Crearán un observatorio para conocer los puntos negros de la ciudadPILAR R. QUIRÓS
«Llevo cuatro años sin dormir porque el bar de abajo de mi casa -vivo en un primero- no tiene licencia para poner música y aún así la pone. He perdido 30 kilos y estoy en tratamiento médico. Ya no puedo más». Ésta afirmación la hace, apesadumbrado, Alfonso Hidalgo, uno de los integrantes a título particular de la plataforma 'Málaga contra el ruido', que tiene como objetivo poner fin al calvario de centenares de ciudadanos que no pueden dormir. Alfonso, que vive en la avenida Ortega y Gasset, ha hecho un doble acristalamiento en su casa y ha puesto su caso en manos de un juzgado. Y esto es precisamente lo que no descartan hacer desde esta plataforma: recurrir a los tribunales si los ayuntamientos hacen dejación de sus funciones. El germen de la plataforma está formado por cuatro asociaciones y más de 700 personas, y con su vocación provincial esperan incrementar con creces el número de asociados. Su presidente fundador, el abogado Francisco Soler -miembro también de la Asociación Juristas contra el Ruido- explicó que sus objetivos primordiales son canalizar las quejas y reclamaciones ciudadanos y ejercer presión en las instituciones para que asuman que el problema de ruidos les compete directamente. «Vamos a ser una asociación molesta para las instituciones y no vamos a dejar de pasar la ocasión para reivindicar nuestros derechos», reseñó. Para conocer en profundidad a todos afectados por la llamada contaminación del siglo XX, esta plataforma pondrá en marcha un observatorio para conocer todos los puntos negros de la ciudad de Málaga, y de todos aquellos municipios de la provincia cuyos miembros se sumen a esta iniciativa.
Ordenanza paralizadaLa Asociación de Vecinos del Centro Antiguo no desaprovechó la oportunidad para reclamar al Ayuntamiento que apruebe de una vez por todas la ordenanza de ruido, que lleva más de un año de retraso. «Presumimos que se ha paralizado el proceso por alguna movida política», según subrayaron María Dolores Acosta y Joaquín Jiménez. Las otras tres asociaciones que forman la plataforma sufren la contaminación acústica de diferentes formas. La asociación Centro Sur (desde la Alameda hacia el Puerto) se queja del escándalo nocturno que propicia la prostitución en la zona, pero ha llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento para que la Policía Local acabe con el problema instigando a los clientes, aunque su presidente, Pedro Pérez, asegura que no tienen nada en contra de las prostitutas. La asociación de El Duende se queja de la autovía al lado de sus casas y la de Fuente Olletas por la gasolinera. Y todas coinciden en que el ruido, que menoscaba sus vidas, es insoportable. MÁS INFORMACIÓN: 637723400.
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