Granada, 05/10/06 Policía Local evita un gran botellón en el Realejo y seguirá alerta toda la semanaTreinta agentes a dispersaron a los chavales que se dieron cita en el Campo del Príncipe e inundaron todo el barrio.Hubo decenas de denuncias por orinar y ensuciar la calleM. VICTORIA COBOEl lunes tenía el lugar el solemne acto de apertura del curso universitario. El desfile de doctores entogados, la lección inaugural y la imposición de las medallas del Hospital Real congregaron a la comunidad académica. El acto paralelo tuvo lugar ayer, a cargo de los estudiantes y también tuvo desfile. El de los chavales que subían por San Matías despertando los temores de los vecinos del Realejo, que empezaban a 'olerse' lo que se avecinaba. Por la tardeA las cinco de la tarde empezaba la peregrinación de jóvenes cargados con bolsas de plástico y las clásicas botellas. El origen de la convocatoria 'espontánea' la cifraban unos en la facultad de Medicina y otros en la Escuela de Arquitectura. Lo único claro era el lugar de concentración: El Campo del Príncipe. Ese fue el sitio en el que más chicos se juntaron para dar la bienvenida al curso académico. Hasta 1.200 jóvenes se dieron cita, según los datos de la Policía Local. Mientras las familias llevaban a sus hijos pequeños a jugar al parque infantil, los jóvenes preparaban los combinados con los que animar la charla del reencuentro con los compañeros. Tras las llamadas de los vecinos, la Policía Local desplegaba a los treinta agentes preparados. Las cinco y media fue la hora álgida. Los agentes trataron de dispersalos de esa plaza, y los botelloneros comenzaron a repartirse por las calles colindantes. En calle Molinos estorbaron bastante el tráfico de vehículos, así como en calle Escuelas. «Han ralentizado el tráfico, aunque en ningún momento han llegado a cortarlo porque hemos ido despejando las calles», explicaba ayer Mariano Valbuena, portavoz de la Policía Local. Los agentes trataban de evitar las concentraciones masivas y parece que lo consiguieron. En la plaza de Santo Domingo, lograban juntarse otro centenar de chavales, que volvían a ser dispersados. A las diez de la noche la Policía Local seguía persiguiendo a los botelloneros por el centro. Más fiestasEl botellón de ayer por la tarde no fue el primero, y tampoco será el último. Los carteles ya anunciaban nuevas convocatorias para mañana por toda la ciudad. La Policía Local mantendrá la alerta para evitar este tipo de concentraciones durante toda la semana, seguros de que se repetirá la 'celebración' de los chavales durante la semana. Habrá más barriles diurnos -la versión con luz del botellón-, habrá también botellones clásicos y hasta alguna celebración algún patrón, que todos los años inunda de batas y harina las calles del centro. Nada nuevo, pese a los avisos de la futura Ley Antibotellón a la que los jóvenes no le han hecho ni caso. A lo que sí tendrán que hacerle caso es a las numerosas denuncias que ayer rellenaron los agentes que vivieron la tarde de juerga. La mayoría de esta decena de denuncias se debe a la ordenanza de limpieza, ya que chicos y chicas siguen orinando en la calle en estas concentraciones y 'se olvidan' de tirar a los contenedores los restos de sus cubatas. De hecho, los agentes se encargaron en más de una ocasión de recriminar a los chicos por dejar tiradas las botellas y bolsas. La sorpresa llegaba cuando los chicos obedecían sin rechistar y se agachaban para recoger lo que habían dejado. Pese a algún encontronazo entre distintos grupos de botelloneros, la Policía Local señalaba que estas concentraciones se habían saldado sin peleas ni altercados de relevancia, como viene siendo habitual.
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