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Sevilla, 19/06/06

El pgou obliga a insonorizar los barrios afectados por el aeropuerto

El Plan General logra 'salvar' las áreas de Sevilla en las que la huella de ruido generada por San Pablo supera actualmente el límite de 50 decibelios
CARLOS MÁRMOL
San Pablo. Un avión, en la pista principal del aeropuerto

Las viviendas de los barrios afectados por la huella de ruido del aeropuerto de Sevilla, y los nuevos crecimientos urbanísticos que el Plan General de Ordenación Urbana contempla en el noreste de la ciudad, tendrán que adaptarse a la normativa que obliga a insonorizar las viviendas cuya ubicación geográfica implique un nivel de ruido superior a los 55 decibelios, el tope oficial que contempla el máximo documento urbanístico de Sevilla para autorizar los usos de índole residencial.

Esto implica que la mayoría de los pisos de las barriadas Aeropuerto Viejo, Pino Montano y el norte de Sevilla Este podrán por fin ser legalizadas desde el punto de vista urbanístico –un logro nada despreciable– pero, a cambio, deberán soportar a su costa toda la inversión económica necesaria para que la normativa medioambiental de contaminación acústica se respete. Ésta es una de las principales conclusiones del proceso de negociación abierto durante los últimos meses entre el Ayuntamiento y la Dirección General de Aviación Civil, que en su informe de análisis sobre el Plan General ponía a la ciudad en un grave aprieto al no recomendar los usos residenciales –y de otra índole– en las zonas en las que existan en estos momentos afecciones de dos tipos: las aeronáuticas (derivadas de la seguridad de los vuelos) y las acústicas, éstas últimas fijadas como máximo, por este departamento, a partir de la curva isofónica de 50 decibelios.

El organismo del que depende la ordenación del espacio aeroportuario sostenía en su informe de alegaciones al Plan de Sevilla que éste planificaba nuevos crecimientos y daba carta de legalidad a algunos barrios ya existentes –como el caso del Aeropuerto Viejo– en áreas que o bien no podían ser urbanizadas por estar afectadas por los sistemas de funcionamiento de aeródromo o sencillamente sufrían un nivel de ruido muy superior al razonable.

El PGOU, sin embargo, ha optado por mantener tanto las barriadas existentes en estas zonas como por planificar los citados nuevos crecimientos, que acogerán en unos casos usos económicos y de apoyo al aeródromo de la ciudad y, en otros, viviendas. El Consistorio, según se explica en el texto refundido del Plan General, aprobado la pasada semana por el Pleno, mantiene ambas propuestas por considerar que, pese a la opinión de Aviación Civil, las recomendaciones de ésta sólo son vinculantes en lo que se refiere a las servidumbres aeronáuticas. No así en los espacios con afección acústica. El Plan argumenta que no existe una normativa de rango nacional clara a este respecto y se agarra a su propia consideración sobre el límite de decibelios que deberían permitirse (55 en lugar de los 50 que dice Aviación Civil) y a la ratificación que en este sentido ha hecho la Junta de Andalucía en el informe (positivo) de impacto ambiental del Plan General.

De esta forma, el Ayuntamiento pondrá limitaciones a la altura de los edificios que se construyan en las zonas en las que haya servidumbre aeronáutica y obligará a adoptar medidas de insonorización efectiva tanto a los barrios ya existentes –ya reconocidos desde el punto de vista urbanístico– como a los que surgirán en los próximos años. La concreción de esta normativa se realizará a lo largo del proceso de desarrollo del Plan y sobre la base de buscar soluciones volumétricas (la forma de los edificios) que permitan construir en altura sin afectar ni a las señales que emite el sistema de radiocomunicación del aeródromo ni a los pasillos aéreos de los aviones que aterrizan o despegan de San Pablo.

Esta solución intermedia no alterará, según el PGOU, la edificabilidad global prevista para estas zonas, donde, según las distintas fichas de ordenación, está previsto construir más de 2.860 viviendas en los sectores urbanos de Virgen de los Reyes (875 viviendas), ampliación de la barriada de El Gordillo (480 viviendas), San Nicolás Oeste (429 viviendas, además de zonas económicas) y Aeropuerto Viejo (1.076 viviendas, además de las existentes). La afección por servidumbre aeronáutica es aplicable también a los suelos no sectorizados, en los que no se cuantifica el futuro número de viviendas: el área de Peromingo, donde irán usos residenciales, aunque inferiores al uso que será dominante (las actividades económicas e industriales) y el sector Aeropuerto-N-IV, en el que no están previstos usos residenciales. En todas estas zonas de nueva creación, además de la limitación referente a la altura de edificios, se aplicarán proyectos de insonorización que no permitan que la afección acústica de la actividad aérea haga imposible su colonización residencial o productiva.

En lo que se refiere a las afecciones acústicas, en cambio, el espacio urbano presente y futuro que se verá afectado es mucho mayor, dado que incluye tanto zonas de nuevo crecimiento como barrios consolidados. Si el PGOU hubiera aceptado el límite de Aviación Civil –la curva isófona de 50 decibelios– habría tenido que dejar "fuera de ordenación" buena parte de Pino Montano y Sevilla Este, así como otras zonas actualmente en construcción. Para evitar esta situación de ilegalidad a posteriori, sobrevenida, el Consistorio ha incrementado este máximo en 5 decibelios (55) y ha establecido como norma general que tanto las viviendas existentes como las futuras deberán adoptar medidas de insonorización que rebajen este índice (en cómputo nocturno) a los 45 decibelios. Esta adaptación acústica no tendrá que asumirla Aviación Civil. Todo parece indicar que en los nuevos crecimientos deberán financiarlas las inmobiliarias mientras que en los barrios ya existentes tendrá que negociarse una solución económica con los residentes. Este escenario, aunque no eliminará el ruido que sufrirán los residentes de estas viviendas por su cercanía al aeropuerto, al menos debe permitir que su nivel de contaminación acústica sea tolerable.

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