Santiago de Compostela, 18/06/06 Los bachilleres estrenan botellónLa Alameda volvió a acoger una gran fiesta ·· Los participantes utilizaron las bolsas de basura, pero "se olvidaron" de llevarlas al contenedor ·· Falsa alarma de escape de gas por una bomba fétida
Las calles de Santiago fueron un hervidero de jóvenes durante la noche del viernes, día en el que finalizaron los exámenes de Selectividad. Sin embargo, esta afluencia se notó más en los negocios de hostelería que en la Alameda. La asistencia al botellón no batió ningún récord. Por una parte, porque muchos de los aspirantes a universitarios optaron por organizar cenas en bares para celebrar el fin de las pruebas, y por otra, porque los que ya cursan estudios superiores están todavía pendientes de sus exámenes. Con todo, fueron muchos lo que sí se acercaron hasta la Alameda con las correspondientes bolsas bien cargadas de botellas de alta y media graduación. Afortunadamente, las fiestas nocturnas se desarrollaron sin incidentes destacables, y el operativo policial se centró más en las acciones preventivas y los controles de alcoholemia, que se prolongaron hasta bien entrada la mañana para supervisar también a los más madrugadores que estiran las celebraciones hasta el amanecer. Un total de tres conductores dieron positivo, pero no muy elevado, por lo que el castigo se quedó sólo en una sanción administrativa, según informó el concejal de Tráfico, Xosé Baqueiro. Si la Policía apenas tuvo que intervenir, los Bomberos sí lo hicieron, aunque por una falsa alarma. Un supuesto escape de gas resultó ser finalmente una simple bomba fétida cuyo olor nauseabundo despertó la alarma de los vecinos del edificio. En cuanto al comportamiento cívico, se quedó en el aprobado raspado . La Concejalía de Servicios Básicos, que dirige Marta Álvarez-Santullano, ha puesto en marcha una campaña para que los participantes en el botellón no dejen después las calles sembradas de basura y botellas. Para ello se colocan contenedores en las zonas más frecuentadas y un grupo de informadores contratados reparte bolsas de basura y folletos informativos recordando que cada botellón deja tras de sí más de una tonelada de basura. La mayoría de los grupos aceptaron de buen grado las bolsas, e incluso las utilizaron para reunir botellas, vasos de plástico y paquetes de chuches vacíos, pero luego se olvidaron del segundo paso, que es trasladarlas hasta los correspondientes contenedores. Antes de que finalice el curso en la Universidade todavía hay otro botellón previsto, el del próximo viernes, la noche de San Xoán y sus hogueras
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