La Vanguardia Ruidos.org: la lucha contra el ruido
Índice de noticias sobre el ruido
Noticias de este mesNoticias del último mes


Barcelona, 04/01/06

L'Hospitalet implanta la ley seca

El municipio pone en marcha el plan para erradicar la venta de alcohol por la noche
RAÚL MONTILLA

Lluís es estudiante de Publicidad y Noelia de Pedadogía. También, durante unos días, son dos de los diez informadores que recorren las calles de l´Hospitalet para anunciar personalmente que la venta de alcohol en la ciudad durante la noche está prohibida (ver La Vanguardia del 30 de noviembre). Visitan todos los locales de alimentación de menos de 150 metros, los que, según la legislación actual, pueden abrir en horario nocturno y que hasta ahora, también podían vender alcohol.

"Hola, venimos del Ayuntamiento. Sólo queremos informarle de una nueva norma aprobada el 21 de diciembre por la que se prohíbe la venta de alcohol en la ciudad desde las diez de la noche hasta las siete de la mañana", repiten, una y otra vez, al entrar en cada uno de los locales.

En la lista que llevan hay colmados de ciudadanos pakistaníes, marroquíes y colombianos; también, y son la mayoría, colmados de los de toda la vida, fruterías y pequeñas bodegas. Según fuentes municipales, en la ciudad hay 510 locales dedicados a la alimentación de menos de 150 metros cuadrados que pueden abrir toda la noche. No todos lo hacen - son minoría- y los que lo hacen no siempre venden alcohol.

Los que sí abren por la noche y despachan desde cerveza hasta tequila están clasificados en tres tipos: los que venden a vecinos para llevar a casa; los que consumirán en la calle, quizás delante del mismo local o, por ejemplo, en un parque próximo, y, finalmente, los que funcionan como bares ilegales y en los que los propietarios pueden llegar a poner taburetes en la calle y un coche con la música fuerte al lado para animar a sus clientes. En l´Hospitalet se ha dado al menos un caso así, según explican fuentes municipales. El Ayuntamiento cerró el local.

"Lo que todo el mundo nos dice es que no abren por la noche", subraya Lluís a la puerta de unos de esos colmados de los de toda la vida pero que exhibe en el escaparate pequeñas botellas de whisky, ron, ginebra y otras bebidas de alta graduación. El local en cuestión está próximo a un bar musical de gran tradición de la ciudad ubicado en la avenida Carrilet y, según comentan algunos vecinos, es parada habitual los fines de semana. "Sobre todo en verano, aunque más en horario de tarde que durante la noche. A lo mejor abre hasta bien tarde, pero no toda la noche", explica Manuel, un vecino residente en el mismo inmueble del colmado.

Los locales más próximos a las zonas de ocio son los que normalmente abren, quizás no toda la noche pero sí alargando su horario. Aun así, en el conjunto siguen siendo minoritarios: las principales discotecas de la ciudad están en zonas industriales. "Nos parece muy bien la norma. Nosotros, de todas formas, no abrimos por la noche", explica Mathana Aiub, un pakistaní que busca sitio para el nuevo cartel que le entregan los informadores donde se anuncia la prohibición. "Todo el mundo nos trata muy bien. Se toman bien la nueva norma y - señala Lluís- todos coinciden en decirnos que no abren por la noche", explica Noelia mientras sale del local de Mathana, con un amplio mueble bar tras el mostrador. Aquí no les ha costado detectar la presencia de bebidas alcohólicas, uno de sus primeros trabajos cuando entran dentro de alguno de los comercios que llevan en la lista. Después, comienzan con el protocolo: informar, recoger unos cuantos datos y entregar varios folletos para que los comerciantes repartan entre los clientes que una noche acudan a ellos buscando bebidas alcohólicas. A veces, también tienen que lidiar con caras confundidas de propietarios, que repiten que no entienden castellano pero que cogen al vuelo cuando un cliente les pide una marca de leche, en brick de dos litros y desnatada.

"Lo veo muy bien; la verdad es que si esto sirve para quitar la bebida de la calle, adelante. Estamos cansados de tantos ruidos cuando los borrachos vienen a comprar los fines de semana. Aunque el frío y unas cuantas visitas de los Mossos han reducido bastante la actividad", comenta Mariano, un vecino de la Florida que, según explica, vive delante de un local de menos de 150 metros, que se dedica a la alimentación, abre por las noches y vende alcohol. Valora la medida del Consistorio y que los locales que no cumplan la norma puedan ser sancionados hasta con 60.000 euros.

Según el municipio, la venta de alcohol nocturna, y los comportamientos incívicos que se pueden derivar de ella, no son generalizados: la norma responde más a la prevención que a atajar un problema real. Aunque tampoco niegan que existan casos que ya han sido denunciados por vecinos. "Mientras podamos seguir tomando la cerveza en el bar, por mí que prohíban la venta de alcohol en las tiendas. Aunque no creo que eso acabe con el botellón .Yo vengo, me tomo mi cerveza y luego a casa. Y no molesto a nadie y todos tranquilos", sentencia Eduardo, sentado en el taburete de una bodega de La Torrassa que también está en la lista. Saborea su quinto como si fuese el último.

Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias
Página principal de ruidos.org