Navarra, 27/09/05 «Dormir es una pesadilla»Vecinos de los números 3 y 5 de Cortes de Navarra no pueden dormir: las villavesas paran debajo de sus casas por la noche con el motor en marcha.I.M.M. Dormir se ha convertido en una pesadilla», explica Carlos Pérez de la Rosa, vecino del portal número 3 de la calle Cortes de Navarra. En uno de sus balcones del tercer piso, el consistorio colocó durante el fin de semana un micrófono exterior para medir los ruidos que producen los autobuses urbanos. «Sabemos que se superará con holgura el límite de decibelios, porque en las últimas mediciones que nos han hecho en casa de madrugada se han sobrepasado los 30 que están permitido», explica Pérez de la Rosa. El resto de vecinos, más de una treintena de personas, sufre los mismos problemas nocturnos: imposible dormir, especialmente el fin de semana con las líneas nocturnas «que paran minutos y minutos» debajo de sus ventanas «con los motores en marcha». Redistribución del tráfico Las obras del aparcamiento de Roncesvalles motivaron una redistribución del tráfico en el Ensanche, algo que afectó también a las paradas de autobuses. Las que se detenían anteriormente en Duque de Ahumada han pasado a recoger y dejar a sus viajeros en la calle Cortes de Navarra, que también es ahora la principal vía de tránsito para dirigirse a la Chantrea, llegar a la Plaza del Castillo o al aparcamiento de la plaza de Toros. Junto a los portales 3 y 5, sin espacio suficiente para detener los vehículos y ocupando uno de los carriles de circulación, se detienen las líneas 3, 5 , 11, N1, N3, N5 y N6. «No nos negamos a que paren los autobuses aquí. Entendemos que deben hacerlo en algún lugar, pero también creemos que esta calle es muy estrecha y no puede recibir todo el tráfico del Ensanche más las paradas de 7 líneas de autobuses», comentan los vecinos que se han reunido ya en varias ocasiones para tratar de buscar soluciones. «Al margen del ruido de los humos, lo más preocupante son las noches. No puede ser que tengamos que ir a dormir a otras estancias de la casa con colchones porque es imposible aguantar el ruido de los autobuses parados o que haya niños pequeños que se despiertan por las noches por el ruido de los motores. Así no se puede vivir», resume Pérez de la Rosa en nombre los vecinos de los portales 3 y 5. La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona negó la pasada semana que en esa parada se efectúen paradas técnicas para regular los horarios de las líneas, pero este mismo fin de semana se pudo comprobar a los autobuses urbanos detenidos con sus motores encendidos. «En algunas ocasiones los conductores cierran el autobús y se van a fumar un cigarro o a tomar un café y dejan el autobús en marcha», resumen los vecinos. «Ahora tenemos dos decepciones: los ruidos nocturnos y la nula respuesta y dejadez de la clase política, que no han hecho nada por solucionar un problema de sus ciudadanos», señalan. De momentos han mantenido varias reuniones con técnicos de la concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Pamplona. «Nos han recibido sin interesarse mucho y dudando de nuestras quejas, mientras que el presidente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, Luis Ibero, nos dijo que era «imposible cambiar las paradas porque perdían clientes». Según explican, este fin de semana la Policía Municipal recibió órdenes de no medir los decibelios por la noche y no acudieron a sus llamadas. De momento, ellos han efectuado varios requerimientos por escrito en el Ayuntamiento de Pamplona adjuntando las sonometrías que la Policía Municipal ha hecho en varias ocasiones y solicitando una respuesta por escrito al consistorio. No ha habido respuesta. «El tema es bastante sencillo de resolver. Las paradas nocturnas se podrían distribuir en la misma calle en lugares donde no hay pisos, sino oficinas. E incluso se podrían mover al Labrit, donde ya han estado en más de una ocasión», comentan.
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