Granada, 20/11/05 Más de la mitad de las motos de la ciudad granadina superan los niveles permitidos de ruidoLa Policía Local inicia mañana acciones permanentes contra los conductores de vehículos ruidosos, a los que se les sancionará y se les retirará la moto o ciclomotor hasta que vuelva a ser silencioso Habrá controles especiales en las zonas de 'movida' durante los próximos fines de semanaJUAN ENRIQUE GÓMEZLas pruebas de ruidos en las motos y ciclomotores de la ciudad, realizadas durante la pasada semana, han dado resultados muy negativos en cuanto a contaminación acústica se refiere. Más de la mitad de los vehículos controlados superan con creces los límites de emisión sonora. Las pruebas, realizadas por la empresa Applusiteuve Andalucía para la concejalía de Tráfico del Ayuntamiento de la capital, han sido con carácter voluntario y eligiendo vehículos al azar y sin que el resultado pudiese derivar en una multa. A pesar de que en muchos de los casos controlados han sido los propios conductores los que se han acercado a la unidad móvil de la ITV de motos, para comprobar cuál es su emisión de ruidos y si están por encima de lo permitido, el resultado es alarmante. Un 53% de los 142 vehículos inspeccionados, tanto motos como ciclomotores, superaron con creces los límites de ruido permitidos por la legislación actual. En el caso de los ciclomotores el porcentaje de los que no cumplen con la norma sube hasta el 56% de los controlados. Las motocicletas, en cambio, son más cumplidoras, entre otras cosas porque muchas de ellas son motores de cuatro tiempos, mucho más silenciosos. El 44,9% superaron los límites permitidos, es decir 31 motos de 69 controlados producían más ruido de la cuenta. Esta cifra es considerada por los especialistas como muy alta, ya que se supone que este tipo de vehículos son conducidos por personas teóricamente más responsables, y necesitan carnet de conducir para poder llevarlas, ya sea el de coche para las de 125 centímetros cúbicos o el específico de motos, a partir de esa cilindrada o a partir de 50 centímetros cúbicos si no se tiene permiso para conducir coches. La ciudad Fuentes de la Policía Local señala que el nivel de incumplimiento que se ha encontrado con las inspecciones realizadas entre los días 14 y 17 de noviembre, será sólo un poco más bajo de lo que se encontrarán en la ciudad cuando comiencen con controles policiales destinados a informar, pero también a sancionar a los conductores de vehículos ruidosos. Los responsables de la campaña llevada a cabo esta semana, señalan que en muchos casos los ciclomotores ruidosos estaban dotados de tubos de escape diferentes a los que vienen de fábrica, y muchos no estaban homologados. Especialistas en motocicletas afirman que el cambio de tubos de escape con la intención de incrementar la velocidad máxima del vehículo, es un error. Es falso que se incremente la potencia, e incluso pueden reducir la respuesta del motor. «Es absurdo que los chavales cambien los tubos de escape para correr más, cuando en la mayoría de las ocasiones, reducen la velocidad que puede alcanzar el vehículo, sólo que al hacer más ruido parece que corren más, pero es falso», afirman técnicos de la Policía Local. Ahora, a multar A partir de mañana lunes, la Policía Local iniciará una fuerte ofensiva contra las motos ruidosas. El concejal de Tráfico, José Antonio Balderas, señala que ya no hay excusas para el incumplimiento. «Quien no cumpla ha de pagar la multa y arreglar su vehículo», dice. Se realizarán controles específicos con agentes dotados de sonómetros y acompañados de una grúa especial para poder transportar motos. Serán indiscriminados, en diferentes puntos de la ciudad y con una periodicidad, al menos de una vez al día, aunque la previsión, si el servicio de cada día lo permite, es hacer dos controles por la mañana, otros dos por la tarde y también por la noche. Se va a multar a los conductores y, además, se les retirará el vehículo, que tendrán que recoger para llevarlo a un taller para que arreglen el problema de ruidos. No podrá volver a circular hasta que no demuestren que las emisiones acústicas están dentro de los límites legales. Las multas oscilan entre 90 y 300 euros, pero a esta cantidad hay que añadir el coste de la grúa y la cantidad que se paga para retirar el vehículo del deposito municipal, además de que habrá que pagar el traslado desde el depósito hasta el taller donde se arreglará el problema del excesivo ruido, además del coste de esa reparación. En definitiva una cantidad que pocos jóvenes pueden permitirse. En la mayoría de los casos detectados, la emisión acústica superaba los límites en niveles pequeños, pero en algunos casos llegaba a sobrepasar los 100 decibelios, cuando el máximo permitido para ciclomotores es de 80. La Policía Local recuerda que los coches pequeños con motor de moto, los que no necesitan carnet, también tienen límite sonoro.
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