Granada, 22/06/05 TRIBUNA ABIERTASigamos votandoREMEDIOS MURILLO CUBILLAS/MUJERES POR GRANADADEMOSTRADO está que ejercer el voto cada cuatro años, no es suficiente ejercicio de ciudadanía responsable. Es un acto demasiado importante como para despistarnos durante más de mil días y olvidarnos de los anhelos, ilusiones y proyectos innumerables que van implícitamente contenidos en ese papel que introducimos tan alegremente en una urna de cristal. Una urna que no es una tumba precisamente, sino un útero generoso que ha de dar vida a la ciudad (en el caso de las elecciones municipales). En el ejercicio de una conciencia personal, es obligación de todos vigilar para que, una vez otorgado, se ejerza el poder desde las instituciones, se cumplan las normativas y se establezcan las normas precisas para el respeto a la libertad y la paz ciudadana. La incuria en el ejercicio de ese voto constante y la negligencia por parte de las autoridades competentes pueden dar lugar a gravísimos hechos que no hubieran sucedido de ser atajados al inicio. Hace varios años, cuando comenzó el fenómeno que hemos dado en llamar botellón, la ciudad y las autoridades fueron tolerando esta alteración del orden público que hoy hemos de lamentar como gravísima herida en la paz y la convivencia. Los ciudadanos perciben que los equipos de gobierno, tanto municipales como autonómicos, no saben, no quieren o no pueden abordar el tema con autoridad y energía; conocemos que las distintas Administraciones se culpan entre sí, echan balones fuera, temen parecer autoritarias y lo único constatable es que en la ciudad no se están cumpliendo las normativas. Por todo ello, es llegada la hora de reivindicar nuestro voto y hacer valer su fuerza. Hay ciudades y pueblos que a raíz de sufrir una riada peligrosa han marcado en algún muro o pared una señal que indica 'hasta aquí llegó la riada'. La inadmisible situación a la que el tres de mayo llegó la ciudad, marcó una huella de hasta dónde es posible que el peligro, la suciedad y el desmadre acosen a Granada. Esta señal ha dado lugar al nacimiento de un grupo que de alguna manera quiere mantener la memoria de lo ocurrido y evitar, con las leyes en la mano, que esta riada de locura callejera vuelva a producirse. El grupo, ya bastante numeroso, se llama 'Hasta aquí hemos llegado', nombre que puede interpretarse en doble sentido: uno, porque podemos dar fe del riesgo de lo vivido, y otro, porque no estamos dispuestos a permitir que algo semejante vuelva a ocurrir. La situación se ha comentado hasta el hartazgo; pero, aunque ese día fuera el no va más, la realidad del problema es una permanente alteración de las normas durante todos los fines de semana. Véase este pasado viernes el destrozo de los hitos de piedra de la Plaza de la Encarnación. ESTE artículo pretende ser una llamada a unirnos todos, a no esperar cuatro años para que nuestra voz sea escuchada y conseguir así formar un grupo importante de ciudadanos, asociaciones, entidades, etc., (Mujeres por Granada somos uno de los grupos promotores) que exijan responsablemente a nuestras autoridades la solución de los graves problemas que están haciendo de Granada una ciudad incómoda, insalubre e inhabitable. Muchos convecinos nuestros llevan años sufriendo la tortura del insomnio, de la suciedad y, con sus pequeñas luchas, algunos han conseguido liberarse del problema que en verdad nunca se ha resuelto, sino que se ha trasladado de lugar. El Día de la Cruz 'las aguas' llegaron a una altura tal que no hubo granadino que no comentara lo sucedido. De nada sirve hacerlo individualmente en nuestra casa; desde estas líneas los invitamos a todos ellos a unir su voz a la nuestra para que ese grito común no pueda ser desoído desde las distintas instancias a las que compete el mantenimiento de la paz y el orden ciudadanos. Cuando se emite el voto, con él se está entregando, en las que consideramos manos idóneas, la vara de mando y la confianza. No es nuestra obligación gobernar, y mucho menos tomarnos cada uno la justicia por nuestra mano -peligro grave y permanente- pero sí es importante ejercer una vigilancia y un nivel de exigencia para que nadie se duerma en los laureles del poder que les asegura el mando durante cuatro largos años. Nuestra crítica honesta y responsable es un servicio a esas mismas autoridades, para que al tomar medidas, no siempre agradables, sepan que los ciudadanos les estamos respaldando. 'Hasta aquí hemos llegado', hemos llevado a cabo mesas redondas, apariciones en prensa, en TV y, lo más importante, hemos tomado medidas legales y presentado en los registros del Ayuntamiento y Delegación del Gobierno sendos escritos exigiendo que se cumplan de forma eficaz todas las normativas para la protección de la convivencia pacífica, la seguridad ciudadana y la salvaguarda de todos los bienes públicos y privados, así como el derecho a la paz y el descanso de los ciudadanos. Existe un tercer escrito presentado ante el Excmo. Señor Fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía para ponerlo en conocimiento de los hechos y que él, si lo estima oportuno, ordene las diligencias precisas para determinar la responsabilidad en que las autoridades hubieran podido incurrir. Y un cuarto documento, para el Señor Presidente de la Junta de Andalucía, instándole para que dé instrucciones a la Consejera de Gobernación de la Junta y a la Señora Delegada en Granada para que «se abstengan de utilizar con ligereza y tendenciosidad conceptos centrales de nuestro ordenamiento jurídico», como es hablar de Derechos Fundamentales cuando se quiere contemplar el derecho a la diversión de los jóvenes. El tema es mucho más serio y, de hecho, ya el Tribunal Superior de Justicia (TSJA) de Andalucía habla de delitos contra la «responsabilidad patrimonial» ya que afectan a la vida y desarrollo de la persona, cuya salud es su más valioso patrimonio. EL verano ayudará a paliar un poco el problema, pero no olvidemos que éste va en progresión geométrica, ayudado incluso por las convocatorias realizadas a través de las nuevas tecnologías. Octubre está a la vuelta de la esquina y, para entonces, esta plataforma de 'Hasta aquí hemos llegado' debe estar compacta y repleta de ciudadanos que amen el orden. Armas tenemos en nuestras manos y en nuestros votos y no son precisamente las más débiles aquellas que nos están aportando las numerosas sentencias de dicho TSJA que amparadas en el Código Penal -artículos 325-326- ya se habla de delitos de contaminación ambiental, en las que se condena a penas de hasta ocho años de prisión, bien por la comisión del delito, bien por la omisión en el control del mismo. Está claro que ningún político quiere ser duro con la juventud por el coste electoral que esto pueda acarrear, por eso es importante que un grupo, cuanto más numeroso mejor, de ciudadanos marquen en las paredes de los despachos oficiales la línea que les recuerde que 'Hasta aquí hemos llegado' con nuestra tolerancia y nuestra paciencia. A partir de ahí ni les permitiremos un fallo más, ni les confiaremos un voto más. Os esperamos en infobotellón@ruidos.org
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