Eibar, 01/07/05 Eibar y los ruidosJuan Sánchez Vallejo / Médico-psiquiatraTodo el mundo sabe que Eibar es una localidad muy ruidosa. Lo sabemos bien los ciudadanos que aquí residimos y los que han tenido ocasión de conocer circunstancialmente nuestra querida ciudad.El caso es que a pesar de ello no se toman las medidas oportunas cuanto menos para aminorarlo y hacerlo más asequible, lo que supondría mejorar notablemente nuestra calidad de vida. ¿Nos habremos acostumbrado al ruido? ¿Somos incapaces de presionar a las instituciones pertinentes (Ayuntamiento, Diputación, Mancomunidad, Gobierno Vasco) para que luchen contra este tipo de contaminación? Paradójicamente la contaminación acústica es la que daña más 'silenciosamente' nuestra salud, tanto la psíquica como la orgánica. Entre los problemas psíquicos secundarios al ruido excesivo tenemos el estrés, expresado a través de síntomas como ansiedad, malhumor, agresividad, insomnio. Y entre los problemas orgánicos contamos con un sinfín de trastornos funcionales: cefaleas, dispepsias (malas digestiones), elevaciones de la tensión arterial , aunque interesa recalcar por encima de todo un tipo de sordera denominada presbiacusia , que consiste en la pérdida paulatina de la capacidad acústica motivada por un envejecimiento del tejido noble del oído. Les puedo asegurar que los médicos vemos cada vez más patología ligada directa o indirectamente al ruido, aunque al parecer nadie está dispuesto a poner remedio. Soy consciente de que hay ruidos inevitables (obras concretas, tráfico) pero hay otros muchos perfectamente evitables. Sin ir más lejos el de esas motos con escape libre que circulan a sus anchas a altas horas de la madrugada, o esos locales que incumplen los horarios de cierre. Y también otros ruidos derivados de la poca educación de algunos que ignoran que la mayoría dormimos por la noche para poder trabajar al día siguiente. No soy, la verdad, muy optimista respecto a esta batalla contra el ruido en las ciudades. Basta ver cómo hasta los propios ayuntamientos (u órganos derivados de ellos) están poniendo en marcha sistemas de limpieza viaria que, al margen de su eficacia, importunan sobremanera a los indefensos ciudadanos con sus enormes decibelios mañaneros (a las seis de la mañana inevitablemente comienza esta máquina limpiadora a meternos decibelios). ¿Todos los eibarreses estamos obligados a despertarnos a las seis de la mañana? ¿Por qué pues se nos desvela forzosamente a esas horas? ¿No existen otras formas u horarios para mantener limpias nuestras calles? En algunas ciudades determinadas asociaciones ciudadanas han ganado pleitos por este exceso de ruido dimanado del propio ayuntamiento.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |