Avilés, 13/02/05 «Botellón» hasta en el institutoDestrozos en el centro educativo luanquín han reabierto la polémica en torno a un fenómeno que afecta sobre todo a Avilés y al que las autoridades ven difícil soluciónLos destrozos registrados el pasado fin de semana en el Instituto Cristo del Socorro de Luanco (Gozón), a causa del «botellón» que un grupo de chavales organizó en dependencias del centro educativo, han reabierto la polémica que rodea a este fenómeno juvenil, al que tanto los vecinos afectados como las autoridades ven difícil solución.Vecinos, hosteleros y comunidad educativa del instituto luanquín han vuelto a denunciar los problemas en la capital gozoniega durante los fines de semana debido a la celebración de «botellones». El último se saldó con numerosos desperfectos en el instituto: la barandilla de entrada al nuevo aulario, inaugurado este curso, arrancada y las hortensias que habían plantado los alumnos del módulo de Jardinería, destrozadas. Además, en la plaza del Cristal, principal zona de copas, también hubo problemas con un grupo de chavales que montaron trifulca, y un joven tuvo que ser trasladado al hospital en coma etílico. La MagdalenaPero no sólo en Gozón cuecen habas. Avilés también sufre los efectos del «botellón», mientras que en Corvera y Castrillón se celebran en fechas esporádicas, principalmente en verano. El barrio de La Magdalena, en Avilés, es el principal escenario de estas concentraciones de jóvenes que, antes de acudir a las zonas de movida, compran bebida en los supermercados para consumirla en espacios públicos al aire libre. Y el ambiente se va caldeando a medida que la ingestión de alcohol aumenta, para desesperación del vecindario de los alrededores.Juan Antonio Gil, presidente de la Asociación de Vecinos de La Magdalena, tiene contabilizados hasta cinco escenarios habituales de «botellón», que se celebra a partir de las siete de la tarde y puede prolongarse, en caso de que haya buenas temperaturas, hasta la una o las dos de la madrugada. «¿Las consecuencias? Pues que la zona queda hecha un estercolero, llena de vasos, plásticos... Además, cualquier día habrá un enfrentamiento, porque los hay que se dedican a poner la música del coche alta para animar el ambiente y esto desespera a los vecinos», explica Gil, que dice estar cansado de denunciar la situación ante las autoridades. «No sólo se necesita más Policía Local, sino también Nacional. E insistir en los controles, pero es que no se hacen». Para Juan Antonio Gil, La Magdalena se ha convertido en un «paraíso del botellón» en Avilés: «Hay aparcamientos amplios, la zona de copas está cerca y tienen el supermercado a mano para comprar la bebida». Junto a La Magdalena, el parque de Cabruñana, además de esporádicamente la plaza de Hermanos Orbón, también son escenario habitual de estas fiestas. La concejala avilesina de Interior, Judith Flórez, reconoce que «es muy difícil» controlar la celebración de «botellones», si bien considera que en Avilés no hay una situación de riesgo. «No hay una regulación a la que atenerse, aunque el tema estuvo de actualidad hace años. La Policía Local hace controles más o menos frecuentes, porque la aparición de "botellones" es cíclica», explica. Otro problema que pone de manifiesto Judith Flórez es que erradicar un «botellón» en un punto «puede desembocar en que se traslade a otro». Medidas de controlEn la misma línea que la concejala avilesina, el alcalde de Gozón, Salvador Fernández, dice sentirse impotente ante los problemas que generan los «botellones» en su concejo. Fernández opina que debe ser la Guardia Civil la que se encargue de tomar medidas. El año pasado las trifulcas se atajaron «cerrando» Luanco un sábado por la tarde: la Benemérita puso controles en todas las entradas a la villa a las cinco de la tarde y se incautó de barras de hierro y otros elementos.Los hosteleros luanquinos, por su parte, dicen que ya no aguantan más la situación. Los dueños de los locales aseguran que se niegan vender bebidas alcohólicas a menores, pero acto seguido añaden que es lo de menos, porque los adolescentes se abastecen en los supermercados. También la hostelería de Castrillón ha reclamado al concejal de Interior, José Lorca, un control de los «botellones». El paseo de la playa de Salinas es la zona habitual de celebración de estas fiestas en verano, para disgusto de vecinos y paseantes, por la suciedad que se genera. En Corvera se celebran igualmente «botellones», en el parque de Las Vegas o las inmediaciones del pantano, aunque se hacen en fechas aisladas.
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