Sevilla, 30/04/05 Rafael Pineda Madrazo (Delegado municipal de Medio Ambiente): «Seremos inflexibles con las tiendas y kioscos que abastecen a la movida»Por MARÍA JOSÉ CARMONA-Parece que paliar los efectos de las concentraciones juveniles es difícil...-No creo que lo sea tanto aunque es indiscutible que las actuaciones pueden ser complicadas porque son muchos los sectores afectados. Hay que trabajar con los empresarios, con los jóvenes y con los vecinos, que son los que sufren esos efectos perjudiciales. Vamos a intentar que las concentraciones se diversifiquen pero no a costa del derecho al descanso. -¿Con qué instrumentos cuenta para luchar contra el botellón? -La movida es un problema de convivencia y de ciudadanía. Las leyes que hay son las que tenemos. En otras conmunidades esas leyes son distintas y tampoco tienen las condiciones de vida de aquí donde buena parte de la existencia transcurre en las calles. -¿Cuáles son las zonas más afectadas por las concentraciones juveniles? -No creo que el de la movida sea un problema de lugares. El fenómeno en sí es dinámico y por tanto se detectan decenas de focos de mayor o menor intensidad. Aunque no llevo demasiado tiempo al frente de la Delegación de Medio Ambiente ya he tenido la oportunidad de recorrer varios sectores en los que habitualmente hay botellón. Estuvimos toda la noche y el grupo mayor que encontramos no superaba los noventa jóvenes. La movida es un fenómeno que fluctúa según la época del año. De todas formas, se registran concentraciones, por ejemplo, en los alrededores de Plaza de Armas o en la Plaza de Cuba, donde la cercanía de las viviendas hace que el botellón llegue a ser insoportable -Este verano no habrá bares de copas en el apeadero de Renfe... -Tampoco lo han pedido los empresario y Renfe no se ha posicionado, pero efectivamente parece que no hay excesivo interés por ello. Distinto es lo que ocurre con el Palenque, pero de momento no se puede prever dónde se producirán las concentraciones que, cuando funcionaban los establecimientos del apeadero el verano pasado, también se producían. -De todas formas la Junta prohibe las terrazas al aire libre con música -Las leyes están para cumplirlas. Esas normas ya estaban en vigor el año pasado y no se registraron problemas. A mí lo que de verdad me preocupa son los botellones a pocos metros de las viviendas donde hay personas que quieren dormir -¿Y qué medidas va a poner en marcha para permitir que los vecinos duerman? - Vamos a ser inflexibles con los kioscos, y tiendas que abastecen a los jóvenes de alcohol, intentando dificultar en lo posible la compra de bebidas alcohólicas. Para ello vamos a intensificar los controles en las zonas donde hay tiendas en las que, a pesar de la prohibición, se vende alcohol después de las diez de la noche y a menores de edad. Vamos a trabajar para aliviar la situación y para que la movida se desplace a otros sectores donde sea menos molestas. Por ello vamos a intensificar las actuaciones donde hay establecimientos que abastecen de alcohol a los jóvenes, para lo que vamos a establecer dispositivos de seguridad que actúen en las zonas más conflictivas. -¿Tanto alcohol consumen los jóvenes los fines de semana? -La mayoría saben comportarse y beben con moderación. Se calcula que un fin de semana pueden salir de copas entre 40.000 y 50.000 jóvenes y aunque la mayoría sabe comportarse, y aunque el porcentaje de los que no lo hacen sea mínimo, las consecuencias, para todos, son desagradables, sobre todo cuando las viviendas están muy cerca de donde ellos se concentran. -¿Trabaja de forma coordinada la Policía Local y la Nacional en cuestiones de movida? -Si. En los dispositivos intervienen no sólo agentes locales o nacionales sino que también lo hacen los autonómicos. El alcalde me ha designado para coordinar las reuniones que mantienen esos cuerpos de seguridad -¿Habla de medidas represivas? -No. De lo que se trata es de incrementar la presencia policial en los lugares donde el problema pueda llegar a ser insoportable precisamente porque el derecho a la diversión entra en conflicto con el del descanso. -¿Es entonces partidario de crear un botellódromo? -A mí no me gusta demasiado ni el nombre y la verdad es que todavía no he entrado a valorar esa posibilidad. De lo que sí estoy convencido es de que hay que dotar de servicios, no sólo de urinarios, las zonas que los jóvenes frecuentan. En esos lugares tiene que haber seguridad, servicios sanitarios, de limpieza y autobuses. Hay que tener en cuenta muchos aspectos pero creo que los problemas que genera la movida sólo se podrán reducir si conseguimos que el botellón se desplace lejos de las viviendas -¿Va a abordar eso con los distintos sectores afectados? -Ya he mantenido reuniones con la Federación de Asociaciones de Vecinos La unidad, con otras de Sevilla Este, con empresarios de los bares de copas y con la plataforma por el descanso. Con esos encuentros, que quiero que sean periódicos, vamos a intentar poner al día toda la información a nuestro alcance para que las posibles actuaciones sean más efectivas. -¿Comparte el malestar vecinal? -Los comprendo perfectamente y por eso quiero trabajar con ellos ya que así las medidas que se adopten para las zonas más castigadas serán más eficaces. También quiero colaborar con los jóvenes porque no hay que olvidar que en este aspecto, el ámbito familiar también tiene mucho que decir. El programa «Sociedad y Movida» explica las molestias que la movida ocasiona y sería importante que los padres también se implicaran. Nosotros, mientras, vamos a seguir trabajando en la delimitación de las zonas saturadas y ya puedo adelantar que antes de fin de año se declarará como tal la Plaza de Armas.
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