Sevilla, 27/10/04 El alcalde ha puesto en marcha sin éxito cinco planes contra la movidaLas propuestas de alternativas participativas se han combinado con medidas coercitivas como el vallado de plazas o los cortes de tráficoJulio Jiménez HerasLa puesta en marcha de la enésima plataforma contra la movida de unos vecinos hartos de estar hartos y la respuesta municipal de traslado de la botellona a los polígonos industriales conforman el último capítulo de una larga historia de planes municipales que no se cumplen. Hasta cinco ha puesto en marcha el alcalde de la ciudad, Alfredo Sánchez Monteseirín, desde que accediera al gobierno de Sevilla en mayo de 1999, medidas constructivas para variar el ocio de los jóvenes que se han alternado con un número aún mayor de propuestas en materia de medio ambiente, tráfico y seguridad. La necesidad de poner en marcha nuevos planes que repiten cíclicamente los mismos objetivos pone de manifiesto el poco éxito que han tenido para combatir "los efectos nocivos de la movida" .El primero de ellos fue el denominado Plan Sevilla Joven de Madrugada , cuya segunda fase ya estuvo a cargo del gobierno de coalición del PSOE y el PA. Los conciertos y las actividades deportivas eran la base para atraer a la juventud. Para los que quisieran seguir yendo de bares se habilitaría un bus nocturno para evitar el uso de los coches y las motos bajo los efectos del alcohol. Por el camino se quedó también el Pacto de la Noche que auspiciaba la Junta de Andalucía junto a los ayuntamientos. En mayo de 2000 llega una nueva iniciativa para trasladar la movida al Charco de la Pava, una Ciudad del Ocio en la que participaría la empresa privada con cuatro discotecas, cines, bares y restaurantes. El Consistorio habilitaría un botellódromo con parking para mil vehículos y carpas por si llovía. También habría conexiones con el transporte público. Las medidas del ocio se alternan con las policiales. En diciembre de 2000 se anuncia tolerancia cero con los coches que pongan la música a todo volumen, con multas previstas de hasta 300.000 pesetas. La Ordenanza municipal de protección del Medio Ambiente en materia de ruidos y vibraciones fue vendida como la panacea que acabaría con la botellona, permitiendo la restricción del tráfico en los puntos más conflictivos de la movida. Vecinos y comerciantes pusieron en marcha la plataforma ciudadana Por una movida sana , que anunció una demanda contra el Ayuntamiento que pedía 22.600 millones de pesetas por los perjuicios físicos y psicológicos que les ocasionaba la movida. En julio de 2001, Monteseirín toca a rebato y anuncia que acabará con la movida en el plazo de un año y medio mediante la Mesa para la convivencia ciudadana en la noche de Sevilla , en la que se sentaban jóvenes, vecinos, empresarios y las delegaciones municipales implicadas, coordinadas por el Cecop. Para enero de 2002 se pone en marcha el plan Sevilla es convivencia , que pretendía repartir por diferentes puntos de la ciudad "zonas específicas" para la movida que servirían para recuperar instalaciones militares, portuarias o industriales para estos nuevos usos. En noviembre del mismo año se establecen controles policiales en puntos negros de la botellona como Viapol, la Alfalfa y Padre Damián. La movida fue un tema secundario en las elecciones municipales que concluyeron con la llegada de IU al gobierno. El concejal de Juventud y Deporte, Francisco Manuel Silva, coloca carpas junto a las zonas de botellona donde se cambian las bolsas de los lotes por preservativos, un proyecto llamado La bolsa y la vida . Es la primera iniciativa de la campaña Sevilla es otra movida , que quería facilitar descuentos en los cines, las instalaciones deportivas y los taxis a cambio de los desperdicios de la botellona. Aquellas carpas se trasladaron al centro en octubre. El problema generado por las terrazas de verano en la calle Torneo reabre el debate de la movida en el Ayuntamiento, que pide a los empresarios que rebajen el precio de las copas como mejor solución a la botellona. En noviembre de 2003 aparece el plan Ocio 5 Estrellas , que impone una unificación de los criterios de admisión en los locales y la mejora del servicio en unión con los empresarios. El mismo mes se valla el perímetro de Cristo de Burgos tras la obra de rehabilitación de la plaza. Casi un año después del vallado, los grupos de jóvenes con lotes han vuelto a la plaza como se podía apreciar en la madrugada del pasado domingo. La medida se trasladó a Blanco White y se aprobó como la más recomendable dentro del Plan de actuación para la noche sevillana , el penúltimo proyecto del alcalde. Sin aplicación quedó la intención de Urbanismo de ubicar la movida en el entorno de la Buhaira y la estación de Cádiz. Tras la creación de esta nueva plataforma se barajan los polígonos industriales como botellódromos, unos recintos que están pendientes de un plan integral de regeneración para el que Ayuntamiento estima necesarios 60 millones de euros. Cinco años y cinco planes después, la movida sigue sin soluciones.
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