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Sevilla, 23/10/04

Diez barrios de la ciudad exigen al Ayuntamiento que cumpla la normativa contra la «movida»

Consideran que las medidas que pone en marcha la Corporación son insuficientes y anuncian que recurrirán hasta a la vía judicial para defender sus derechos
M. D. Alvarado
De momento son diez las asociaciones que se han sumado a la creación de la Plataforma por el Derecho al Descanso, constituida por vecinos afectados por la «movida», aunque esperan que se sumen más. La asociación Estación de Córdoba, Parque Infantil Blanco White, Bermejales 2000, Tabladilla, Jardines de la Buhaira, Huerta de la Salud, Casco Histórico, Guadalquivir, Museo y Entorno, y Torre del Oro decidieron en una reunión celebrada el jueves volver a retomar la idea de constituir una plataforma -se intentó sin éxito hace un par de años- para reivindicar su derecho al descanso frente a los ruidos y otras molestias que genera las concentraciones de jóvenes.

En calidad de portavoz provisional de esta Plataforma, la presidenta de la asociación de vecinos Estación de Córdoba señaló que la idea no es crear una federación de asociaciones, sino de defenderse de forma conjunta «del insufrible botellón, los bares que no complan las normas y los problemas de tráfico que esta práctica genera» ante la «inactividad del Ayuntamiento». De momento, la Plataforma tiene previsto presentar en el registro del Ayuntamiento un escrito al alcalde de la ciudad en el que expondrán que persiguen lograr es su «derecho al descanso y la calidad de vida». A esta presentación oficial le seguirá, el jueves, una reunión de todos sus miembros, en la que decidirán que tipo de acciones emprenderán para denunciar su problema y reclamar una implicación más activa del Ayuntamiento.

Y es que, a juicio de la presidenta de la asociación de vecinos Estación de Córdoba, las medidas que ha puesto enmarcha el Ayuntamiento para hacer cumplir las ordenanzas contra el ruido o el horario de apertura de los establecimientos que venden bebidas «son tan pocas que no las vemos». De hecho, cuando se le apunta que el propio delegado de Juventud, Francisco Manuel Silva, señaló en el Pleno que están llevando a cabo acciones en las que están implicadas varias áreas municipales, con patrullas de la Policía Local incluidas, Dolores Dávila recuerda que hace unos días había una patrulla junto a un bar que vende alcohol después de la hora establecida y no hizo nada: «no basta con pasearse, la Policía tiene que actuar, pedir la documentación», dice. También recordó que en julio su asociación reclamó a Medio Ambiente la declaración de zona saturada a las calles Julio César y Trastamara y aún no saben nada, denunciando que a su abogado le dijeron que ahora «se están atendiendo las solicitudes de julio».

En relación al anuncio de una próxima convocatoria de la mesa de la convivencia por parte del delegado de Juventud, Dolores Dávila recordó que llevan mucho tiempo reclamándola y que lo que deben hacer es convocar a ella a los afectados por el problema, no a las asociaciones que les convenga: «a nuestra asociación no nos han convocado nunca», apuntó.

Así las cosas, la Plataforma por el Derecho al Descanso asegura que muchas de sus asociaciones estan dispuesta a llevar el tema por la vía judicial. Precisamente, forma parte de la Plataforma la asociación de vecinos Torre del Oro, cuyo presidente, Antonio Fernández, ganó en los tribunales una denuncia contra el Ayuntamiento por el tema de la movida. Ayer Fernández, algo reacio a plataformas de este tipo, recordó que su propia asociación formó parte de la que se intentó poner en marcha hace poco, y abogó porque el Ayuntamiento cumpla la sentencia que lo condenó y haga que su policía aplique la Ley.

De la asociación también forman parte barrios que, como Bermejales, aún no sufren la movida. Su presidenta, Concepción Rivas, señaló que se habían integrado en ella «porque se trata de un problema de la ciudad» y abogó porque se planten alternativas a la movida.

Blanco White: patrullas vecinales
Desde el mes de mayo, los vecinos del entorno del parque infantil Blanco White se manifiestan por las calles que ocupan la movida en protesta por no poder descansar. Rosario Crespo, portavoz de esta asociación, resalta que aunque desde el distrito se ha procedido, como prometió en su día el delegado, a vallar el parque, el problema no sólo no se ha reducido, sino que ha empeorado, porque los jóvenes que antes se concentraban en esta plaza se dispersan por las calles cercanas, algunas de ellas peatonales, con lo que las molestias de ruidos y malos olores se extienden. Rosario apunta a que la situación puede hacer que incluso ocurra una desgracia, ya que muchos jóvenes se concentran en una zona donde aparcan también multitud de coches.
Plaza Armas: invierno y verano
La asociación de vecinos Estación de Córdoba lleva meses luchando contra una práctica que, en su caso, no tiene sosiego, la sufren en verano en las zonas más próximas al río y también en invierno al amparo de calles estrechas como Trastamara. La presidenta de esta entidad, Dolores Dávila, señala que buena parte del problema está en la falta de control sobre los establecimientos que venden alcohol y los que cierran más tarde de la hora permitida. «Hay algunos que cierran a las tres pero dentro se quedan hasta las seis de la mañana», explica. Por ello reclama una acción directa de control, se muestra escéptica ante la convocatoria de la mesa de la convivencia. Señala que el problema acabará en los tribunales, y que sus sus abogados ultiman ya el proceso.
En la Alameda, al son del tambor
Es la Alameda la zona más problemas de «movida» genera a los vecinos del casco histórico. Ana Sosbilla, presidenta de la asociación de vecinos, destaca que en el entorno de la calle Relator se han abierto una serie de bares que permanecen abiertos hasta las cuatro de la mañana y «en los que un señor se pone a tocar el tambor. Se llama a la policía y dicen que no se puede hacer nada porque no está haciendo daños». Ana señala el temor a que esa movida se adentre de nuevo en zonas como la Gavidia o San Lorenzo, y aún recuerda los problemas que generó una discoteca de Torneo en la zona de las calles Curtiduría y Mendigorría, que a pesar de tener orden de cierre, se mantuvo abierta durante meses. «Mañana o pasado puede volver a abrirse», augura.
Los Remedios, el descontrol
Los vecinos del entorno de Plaza de Cuba no dudan en calificar la situación que viven desde hace unos meses de «descontrol absoluto». Así, señalan que a las botellonas en Plaza de Cuba y el caos de tráfico que genera se suman ahora la concentración de jóvenes en el entorno de Salado y Pages del Corro, calles declaradas saturada de ruidos, pero en donde la galeria del edificio Resitur suele reunir a cientos de jóvenes cuyos gritos en plena calle retumban en la madrugada. Si a eso se suman, señalan desde la asociación de vecinos de Guadalquivir, la inseguridad que se genera en los soportales convertidos en pasillos de difícil salida por las vallas de las obras del Metro, es normal que los vecinos consideren la situación como «insoportable».
Museo: «movida» por oleadas
Aunque la situación está ahora algo mejor, el presidente de la asociación de vecinos Museo Entorno, Manuel Antonio Ruiz Berdejo, señala que la «movida» que se sitúa en la zona «no es continua, viene por oleadas, por épocas», por lo que no están libres de volver a sufrirla. Ruiz Berdejo reclama más actuaciones del Ayuntamiento, porque «si pagamos la contribución que pagamos, que es fuere, y después no tenemos derecho al descanso, entonces....» El presidente de la asociación de vecinos recuerda que sus movilizaciones consiguieron que se restringiera el aparcamiento en la acera más próxima al Museo, con lo que al menos se consiguió evitar la concentración de coches, pero que eso no impidió que en la zona se vivieran escenas deplorables.
Buhaira: cierre de soportales
La «movida» ha conseguido que en esta zona los vecinos procedan en la mayoría de los casos a gastarse un dinero nada desdeñable en el cierre de sus soportales. Con ello han evitado que estas concentraciones no se sitúen debajo de sus casas, pero no que los jóvenes se vayan de una zona que siempre dejan llena de suciedad. «Hoy -por ayer, viernes- pasé a las diez de la mañana por el edificio de Catalana Occidente y la acera estaba llena totalmente de bolsas de plástico. No lo entiendo, al menos podrían no dejar esa basura en las calles», explica. Así se manifestaba ayer Antonio Coveñas, presidente de la asociación de vecinos Buhaira, quien señalaba que el Ayuntamiento ha demostrado «una gran ineptitud» en su actitud contra estas concentraciones.

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