Bilbao, 24/08/04 El botellón, uno de los protagonistas de las fiestasArantzazu DuránEntre cuatro y cinco euros por katxi, en el caso de que sea de cerveza o kalimotxo. Generalmente, lo más socorrido cuando el bolsillo aprieta.Para muchos, la imagen de jóvenes bebiendo en la calle ha sido uno de los datos más llamativos a tener en cuenta durante esta Aste Nagusia, una imagen que cada vez parece estar más presente y que parece constatarse según el comentario de algunos reponedores de txosnas que han abastecido a éstas durante estos días. «Se nota que los jóvenes no pueden afrontar los precios de las bebidas de las txosnas o de los bares, porque este año hemos visto que las txosnas pedían menos género», decía Santi Zuluaga en uno de sus descansos durante la mañana de ayer. «Habrá que ver si dentro de unos años se piensan y todo el seguir manteniendo las txosnas, porque al paso que van...» cuestionaba. El “efecto botellón” se ha notado, cómo no, en las propias txosnas. «Lo que se ha notado es que los jóvenes se compran sus litronas y luego van a las txosnas a escuchar la música», decía José Mari Amantes, de Moskotarrak. Y es que si durante el año, este fenómeno se repite en plazas y parques, ni qué decir tiene durante la época estival, en la que prácticamente todos los pueblos celebran sus festividades y en la que las buenas temperaturas animan a pasar más tiempo en la calle que dentro de bares o demás recintos. La práctica del botellón vuelve a la palestra, y en esta ocasión, lo hace dejando más de 12.000 kilos de escombros en los alrededores de las diferentes zonas verdes de Bilbao. «Ya es que ni me parece mal que beban, porque van a beber de todas formas, sea donde sea, pero por lo menos que se molesten en recoger los desperdicios, que los que venimos detrás nos toca soportarlo y no es nada agradable. Además, los cristales rotos tienen mucho peligro».
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