Eivissa, 05/08/04 Vecinos de Puig d'en Valls denuncian a la compañía Gesa ante los tribunales por un delito contra el medio ambienteLos vecinos de Puig d'en Valls que residen en viviendas próximas a la central eléctrica de Gesa presentaron ayer ante el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Eivissa una denuncia contra la compañía por «un presunto delito contra el medio ambiente»Ricardo FernandezLos Vecinos de Puig d'en Valls que residen en viviendas próximas a la central eléctrica de GESA presentaron ayer ante el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Eivissa una denuncia contra la compañía por «un presunto delito contra el medio ambiente».Se trata de un hecho denunciado públicamente en muchas ocasiones por los vecinos de la zona, que llevan años soportando, según explican, ruidos, humos y vibraciones que, en ocasiones, han provocado grietas en sus viviendas. Marcelo, uno de los denunciantes, y María Teresa, su esposa, son un matrimonio que lleva más de 35 años viviendo en una casa del camí de Puig den Valls. Prácticamente en todas las paredes del interior aparecen signos de este movimiento, así como también en escaleras y en la fachada. «Los vasos y las copas se mueven constantemente», denunció recientemente a este diario María Teresa. «Y cuando sopla lleveig, mitjorn y xaloc se nota mucho más, repica todo», prosigue Marcelo. Su casa está a una distancia de medio kilómetro de la central. «Me levanto todas la noche para cerrar bien las puertas, porque hay ruido todo el día, pero al cabo del rato vuelven a sonar», declara María Teresa. «Por la noche, cuando estamos mirando la televisión, acaba doliéndome la cabeza del ruido y del movimiento, es insoportable», añade Marcelo, indignado. «Peligrosa»Según explican los cuatro denunciantes a través de un comunicado, han tomado esta medida porque se trata de una «situación realmente grave, molesta, peligrosa, inaguantable y desesperante para el vecindario, que se siente totalmente desamparado e impotente».Además, subrayan en el comunicado que son «conscientes de la dificultad que comporta que GESA cumpla con la Ley, igual que como tenemos que hacerlo los más normales de los mortales, pero lucharemos hasta que la paz, la tranquilidad, la salud y la ilusión vuelva a reinar en nuestros hogares y familias». Según explican con más detalle en la denuncia entregada en los tribunales de Eivissa, «desde mediados de 2002 hemos venido sufriendo una preocupante, grave e inaceptable situación de permanente molestia con graves riesgos tanto para la salud física y mental como para la integridad y solidez de las propias viviendas, por razón de los humos (con carbonilla), ruidos y vibraciones procedentes de las instalaciones de la central térmica de Eivissa». El documento del juzgado incluye incluso un informe médico de los daños que, desde hace dos años, puede haber provocado a la salud de los vecinos, aunque sin llegar a citar daños concretos. Además, denuncian «desamparo» por parte de la Administración pública, tanto del Ayuntamiento de Eivissa como del de Santa Eulària, por lo que se ven «abocados a formular la denuncia». Los vecinos de Puig d'en Valls han incluido en la denuncia parte del informe contaminación acústica y vibratoria encargado por la empresa en noviembre de 2003, en el se destaca que «los niveles de emisión sonora en las viviendas circundantes exceden los límites reglamentarios, tanto en los niveles de emisión interior como exterior». En otro párrafo se indica que «la incidencia sonora y vibratoria no se adecua a la legislación reglamentaria». Por ello, los denunciantes reclaman que se aplique el «principio inspirador de las sanciones en materia de medio ambiente, según el cual el que contamina paga».
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