Oviedo, 29/10/03 Los padres del Buenavista II temen por la seguridad de los alumnosLa APA del colegio ha registrado niveles de ruido entre el 40 y el 80% por encima de los legales a causa de la obra del Palacio de Congresos Los niños se quejan de que «no pueden leer bien» por las vibraciones, y cuatro alumnos han sufrido problemas de asmaMarta Frechilla
Miembros de la asociación llevaron a cabo mediciones del ruido con un sonómetro cedido por la Universidad de Oviedo. El resultado, niveles superiores a los límites que marca la ley. Concretamente, 65-70 decibelios en el exterior del centro (un 40% por encima de lo permitido) y entre 45 y 55 decibelios en el interior (un 80% más). El ruido al que están sometidos los 200 alumnos de Infantil y Primaria ha sido causa de una preocupación entre los padres, e incluso de «bastante cabreo», como aseguró ayer su portavoz, Javier Bauluz. Máxime cuando el Buenavista II es un Colegio de Integración Preferente de Alumnos con Dificultades Auditivas, con una media de entre uno y dos niños por aula que sufren este tipo de deficiencias. Además de controlar decibelios, los padres han hecho una investigación sobre las consecuencias del ruido en su formación. Entre ellas, el descenso en el rendimiento escolar, en la atención que prestan los menores o la alteración en aprendizajes esenciales como la lectura. Bauluz dio ayer algunos ejemplos: «Nos hemos encontrado con niños que dicen 'Este año, los profes gritan mucho'; 'Todos gritamos mucho'; o 'No puedo leer bien, la mesa se mueve'». Pero además de preocuparse por su rendimiento escolar, los padres temen por su salud. Y uno de los motivos de alarma es la estela de polvo que, según manifestó la APA, está depositando la obra que lleva a cabo Jovellanos XXI en la parcela contigua. No quieren establecer una conexión directa, pero ayer recordaron que coincide con la aparición de problemas respiratorios entre los escolares. Concretamente, se han encontrado con cuatro casos de niños que, en palabras de Bauluz, «nunca antes habían sufrido asma y ahora lo sufren». La tercera fuente de intranquilidad es la zanja de 25 metros de altura situada a escasos diez metros del centro educativo, que va ganando terreno. Como recordaron los padres, la constructora ha ocupado espacios no previstos inicialmente, como la calle de Ciriaco Miguel Vigil. «Se van a comer todo», dijo el portavoz de los padres, para criticar a la par que «no existe ningún proyecto aprobado oficialmente». De momento, no se han encontrado con grietas. Pero las fuertes vibraciones hacen temer a los padres que se reproduzcan episodios como el que hace cinco años vivieron los vecinos de Ventanielles. Piden mayor controlBauluz, el presidente de la APA, Víctor González, y uno de los vocales, Francisco Díaz-Pache, hablaron ayer frente a un cartel que resume su preocupación: «Por la salud, seguridad y educación de sus hijos». Por eso reclaman la intervención del Ayuntamiento y del Principado, para que lleven a cabo las pertinentes mediciones. Una petición a la que ayer se sumaron los grupos de la oposición municipal. Pero, sobre todo, los padres pidieron que Jovellanos XXI les mantenga informados del desarrollo de las obras. Su último contacto, según manifestaron, se produjo en julio.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |