Plasencia, 21/10/03 Ocio nocturno y tráfico originan la mayoría de protestas por ruido en PlasenciaLa contaminación acústica es un problema que afecta a los placentinos. La delegación local de Peacram ayuda a quienes padecen sus molestiasVerónica Sequeira
Sin embargo, las discotecas de verano no son las únicas que causan molestias a los ciudadanos con los altos decibelios de sus equipos de música, sino también en invierno se producen ruidos motivados por el tráfico, sobre todo ciclomotores y vehículos, o los pubs que abren los fines de semana durante todo el año. Algunas protestas se materializan en escritos remitidos al consistorio placentino, en los que los afectados piden un control del cumplimiento del Reglamento por parte de algunos infractores. Este es el caso de un vecino de la urbanización 'Los Pitufos', que se queja de «el ruido nocturno que durante todo el verano hemos tenido que soportar mi familia y yo, y que nos impedía el sueño». El denunciante asegura que ha tenido que hacer varias llamadas a la Policía Local a las tantas de la madrugada «para denunciar el exceso de ruido de una discoteca, diciéndome que mandarían una patrulla y volver a llamar pasados 40 minutos al seguir escuchando los ruidos». Entre los efectos nocivos que puede producir el ruido en la salud, según la Organización Mundial, están el malestar, la perturbación del sueño, los daños al oído o la interferencia en la comunicación entre otras, dependiendo del ambiente en el que se produzcan. Por tanto, aunque se trate de niveles menores de ruido, la reiteración de estas situaciones puede ocasionar estados de nerviosismo o estrés entre los que los padecen. Más efectosOtras consecuencias de este nivel que provocan los ruidos son la disminución del rendimiento escolar o profesional, los accidentes laborales o de tráfico, ciertas conductas antisociales, la tendencia al abandono de las ciudades y la pérdida de valor de los inmuebles. El hecho de que los países y regiones menos desarrollados son los más ruidosos no es una mera casualidad.Los expertos explican que el ruido actúa a través del órgano del oído sobre los sistemas nerviosos central y autónomo y que, cuando el estímulo sobrepasa determinados límites, se produce sordera y efectos patológicos en ambos sistemas. La contaminación acústica es un tema que preocupa en todo el mundo y por ello hay multitud de asociaciones y plataformas que velan por el cumplimiento de los niveles máximos permitidos y por la salud de los ciudadanos. Existen asociaciones que luchan contra el ruido urbano en casi todas las provincias españolas y la contaminación acústica está regulada en la normativa española, europea y en el derecho internacional. Una de esas asociaciones es PEACRAM (Plataforma estatal de asociaciones contra el ruido y actividades molestas). En Plasencia, está dirigida, entre otras personas, por Tomás Jiménez, y el objetivo principal es «concretar acuerdos y actividades para sensibilizar a los ciudadanos y presionar a las autoridades». Según Jiménez, la contaminación acústica crea dos problemas principales, uno es el medioambiental y otro el de la salud pública. La principal actividad que ha desarrollado la plataforma es la creación de una página web, ya que lo mejor para combatir el problema, como indican los asociados «es la información». En esta web, www.peacram.com, los ciudadanos pueden encontrar todo tipo de información sobre el tema del ruido; recortes de prensa, asociaciones, legislación, efectos en la salud, tribunales o eventos organizados para la sensibilización. Desde PEACRAM se aconseja a todos los ciudadanos que padezcan algún tipo de contaminación acústica que «denuncien cuando estén afectados porque es la única manera de solucionarlo, aunque sea un proceso lento».
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |