El Correo Digital Ruidos.org: la lucha contra el ruido
Índice de noticias sobre el ruido
Noticias de este mesNoticias del último mes


Vitoria, 23/2/3

El síndico ha abierto 170 expedientes, uno por día desde su nombramiento

Actos poco cívicos, como el exceso de ruidos o abandonar las heces de perros en las calles, centran sus actuaciones
MARTA V. RUIZ

LOS DATOS
  • Expedientes: abiertos 170. Han atendido 70 consultas, algunas se convirtieron luego en expediente.
  • Cerrados: 131 expedientes se han cerrado ya, 107 tras la intervención del síndico a través de una recomendación (32), una mediación (11), una orientación (9), por un acuerdo (1), por una desestimación (30), por rechazo (15), por derivación (6) o tras realizar un informe (1).
  • Perfil: el 58% de las quejas fueron realizadas por hombres. Casco Viejo (13%) y Lakua-Arriaga (13%) generaron más peticiones.
Pedir soluciones para evitar el exceso de ruidos en locales de ocio, los malos humos en las empresas o el nulo civismo de los amos que abandonan los excrementos de sus mascotas en la calle. Estas son algunas de las peticiones con las que Javier Otaola ha lidiado desde que el pleno municipal le nombró síndico o defensor vecinal -dos formas de nombrar lo mismo- en febrero del pasado año.

En su primer aniversario, el abogado, que juró su cargo en abril y se instaló en el edificio Ópera en junio, ha atendido setenta consultas y ha abierto 170 expedientes, uno por día laborable. De estos últimos, ya ha cerrado tres de cada cuatro. «El tiempo medio es muy variable. Hubo una petición de un párking de bicicletas que resolvimos en siete días, mientras que otros, como la recogida de los excrementos de perros, dependen de la concienciación ciudadana», justificó.

Los temas planteados aluden tanto a aspectos generales como específicos. Así, este abogado se ha topado con peticiones curiosas, como la realizada por la Asociación por el Trato Ético de los Animales (ATEA), que solicitó inspeccionar no sólo la ubicación de los circos, sino también el trato que se daba a sus 'estrellas'. «Hemos hecho una recomendación para que se tenga en cuenta», aseguró Otaola. También ha logrado hacer realidad la reivindicación del colectivo María de Maeztu, que solicitó una categoría femenina en la San Silvestre, con premios de igual cuantía.

Mejora en el cementerio

En otros casos, los ciudadanos denunciaron particulares, como filtraciones en sótanos o garajes que parecían proceder de la red pública o la petición de acometer la mejora de la parcela de nichos de El Salvador. «Fue muy sentimental, porque la mujer que lo pidió estaba velando a una hija», comentó Otaola. Algunos tampoco olvidaron actuaciones urbanísticas, como los retrasos del parking de Judizmendi o la obligación de abonar el precio de la plaza antes de disponer de ella.

Pero no todas las peticiones encajan con las competencias del síndico. A veces, deben derivar los casos. «Uno vino a denunciar un anuncio sexista. Le ayudamos a redactar la queja y le pusimos en contacto con el Observatorio de Publicidad Sexista», ejemplificó.


Más de treinta defensores vecinales en toda España

El síndico de Vitoria es sólo uno más en una larga lista, compuesta por más de una treintena de municipios, que estrenó en 1990 el Ayuntamiento de Lleida. La experiencia de esta consolidada institución, hoy representada en aquella ciudad pionera por María Teresa Areces, y de otras que siguieron su estela demuestra que los habitantes de ciudades tan dispares como Lleida, Vitoria, Girona, Gijón, Santa Coloma de Gramenet, Castellón de la Plana o Badalona comparten mucho más de lo que piensan.

Sus quejas también se centran, principalmente, en el Medio Ambiente, en cuestiones como el exceso de ruidos de locales de ocio e industrias; en cuestiones de Vía Pública, con los recursos a multas; o de Urbanismo, debido a los retrasos en la construcción de determinados proyectos o incumplimientos de la normas.

Sí se aprecia una notable diferencia entre sus actitudes reivindicativas. Así en Santa Coloma de Gramenet, donde el 'síndic de greuges' (síndico de quejas) funciona desde 1999, se tramitaron el pasado año 468 expedientes, uno por cada 267 habitantes. Quizá sea por los más de veinte síndicos que existen en otras tantas ciudades catalanas, pero en las oficinas del defensor de poblaciones de esta comunidad consultadas por este diario es donde se registran los índices más altos de expedientes abierto. «Además, el Parlament aprobó el pasado año una modificación de la Ley de Régimen Local para favorecer la creación de esta figura», apuntó Fernando Oteros, de Santa Coloma.

En otras localidades de España, las cifras cambian. En Gijón, donde se instauró la figura en 1992, se tramitó un expediente por cada 950 ciudadanos; en Castellón, donde se aprobó en 1993, la relación fue de uno por cada 1.666 habitantes. Vitoria, tras su arranque, se sitúa con un expediente abierto por cada 1.320 vecinos.

Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias
Página principal de ruidos.org