La Verdad Ruidos.org: la lucha contra el ruido
Índice de noticias sobre el ruido
Noticias de este mesNoticias del último mes


Alicante, 15/12/03

Una vecina del Casco Antiguo recurre al Síndic para que ataje el 'botellón'

La mujer vive en la calle Toledo y critica que «el Ayuntamiento nunca ha contestado» Lamenta que al exceso de música que se soporta se ha unido ahora el beber en la calle
Victoria Mora
EN BREVE
Queja: una vecina de la calle Toledo presenta su segunda denuncia ante el Síndic de Greuges.

Objetivo: que se tomen medidas para erradicar el botellón.

Afectadas: las calles donde se concentran los jóvenes son Toledo, plaza Cagalaolla, del Puente, calle San Juan y Maldonado.

El ocio nocturno y el descanso de los vecinos es incompatible. Los residentes en el Casco Antiguo de Alicante adoran vivir en este lugar, pero cuando se acerca el jueves, comienzan a padecer los síntomas propios del estrés. Saben lo que se les viene encima y no pueden hacer nada para remediarlo. Una mujer que habita una de las viviendas de la calle Toledo ha recurrido al Síndic de Greuges para que éste tome cartas en el asunto y erradique la práctica del botellón. Matilde Gonzálvez rubrica una carta en la que también incluye a varios de sus vecinos en la que le piden como última medida desesperada a Bernardo del Rosal que haga algo a favor del descanso vecinal. La mujer lo hace después de haber remitido numerosos escritos al Ayuntamiento a través del Registro y asegura que nunca ha recibido respuesta.

Mientras que el Barrio es un remanso de paz durante las mañanas y todos los días de la semana, cuando llega el jueves las calles se transforman y se llenan de pequeños grupos de personas bebiendo en la calle, riendo, y charlando, sin reparar en que en las viviendas colindantes hay vecinos. Durante este mes además, para ellos es agónico porque los días de fiesta se multiplican. «El sábado pasado a las tres de la madrugada mi marido se vistió y bajó para decirles a unas jóvenes que se fueran a otro sitio a hablar y reirse. Las chicas estaban un poco bebidas y no iban demasiado bien», reconoce la mujer mientras cuida de sus nietos. La mayor de ellos asegura que nunca beberá en la calle «me meteré en una discoteca», confiesa.

«Son muchos años»
En su queja denuncia «el botellón, los ruidos y la suciedad que se generan en el Casco Antiguo todos los fines de semana». Y ruega al Síndic de Greuges «que intente solucionar el problema del botellón y todas las molestias que conlleva, pues son ya muchos años soportándolo en el Casco Antiguo».

Esta es la primera vez que la vecina, desesperada, recurre a la Sindicatura de Agravios de la Comunidad Valenciana. En agosto formuló la última denuncia ante el Consistorio, cansada de soportar los problemas que lleva aparejado el botellón: tanto la imposibilidad de poder descansar por la noche, como la suciedad que queda en las calles, tanto de botellas y vasos como los propios vómitos y orines de las personas que no tienen reparo en hacer sus necesidades en las puertas de las casas.

En la denuncia se hace hincapié en que los vecinos del Centro Histórico, en su mayoría personas de edad avanzada, han soportado durante años la marcha nocturna «con las músicas y los escándalos» que atraen los numerosos pubs instalados en el Barrio. «Y por si fuera poco, ahora nos obsequian con botellones todos los fines de semana para no poder dormir». Con un «ya está bien», cierra la mujer su denuncia.

Los residentes exigen un mayor control policial de la zona. Creen que si las patrullas se internaran por las calles del Casco Viejo persuadirían a los jóvenes de beber en las calles, puesto que, recuerda, es una práctica que prohíbe la Generalitat.

Matilde Gonzálvez enumera las calles en las que suelen celebrarse todos los fines de semana los botellones: «en la calle Toledo, en la plaza Cagalaolla, en la plaza del Puente, en la calle San Juan y en las escaleras de bajada de la calle Maldonado». La denunciante explica que se reúnen decenas de jóvenes que provocan «roturas de los bancos públicos y farolas, por lo que esta situación no se puede aguantar más». A todos los problemas se le une el que actualmente el Casco Antiguo sufre las obras de remodelación integral, con muchas calles abiertas, y sobre todo, que la limpieza no puede efectuarse tras los botellones.

Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias
Página principal de ruidos.org