El Mundo

Ruidos.org: la lucha contra el ruido
Índice de noticias sobre el ruido
Noticias de este mesNoticias del último mes

Madrid, 08/06/2002

Segundo Mapa Acústico

Ayer se presentó este instrumento que permite conocer la contaminación sonora de Madrid, gracias a las mediciones que realizan de continuo 4.395 micrófonos

Una de cada cuatro calles es muy ruidosa

ALFREDO MERINO
El 28,21% de las calles residenciales de la capital madrileña superan una contaminación sonora por encima de los 65 decibelios.Este tope es el límite universalmente considerado como máximo recomendable para la salud.

El dato es una de las principales conclusiones del Mapa Acústico de Madrid, presentado ayer por el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Adriano García-Loygorri y el director de los servicios de Calidad Ambiental, Plácido Pereda.

Ha sido realizado por el Instituto de Acústica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la máxima autoridad española en lo que a materia de ruidos se refiere. Sus datos se han registrado por 4.395 puntos de medición repartidos por todo el término municipal madrileño. El trabajo ha supuesto un coste económico de 601.012 euros.

Instrumento fundamental del Plan Estratégico para la Reducción de la Contaminación Acústica (Perca) se trata del segundo plano acústico de la capital. El primer mapa sonoro madrileño se realizó en 1985. Aunque este último resulta mucho más completo.

Ruidos de la calle
El mapa refleja los ruidos ambientales, es decir, los de la calle, no los que se detectan en el interior de las viviendas. Se han medido con un micrófono de intemperie y un analizador, el cual registra los datos segundo a segundo y los envía a un programa informatizado, que calcula todos los valores. Según fuentes del Ayuntamiento no existe en todo el mundo ningún plano similar que haya utilizado tantas medidas.

El nuevo mapa se diferencia del primero en que, mientras aquel estaba circunscrito al interior de la M-30, el más reciente recoge los datos de todo el término municipal. Al contrario que el primero, las mediciones del segundo han tenido en cuenta la densidad del tejido urbano. En zonas como el distrito centro, las cuadrículas de medición son de 100 por 100 metros, y en otras más uniformes, como podría ser el Monte de El Pardo, las cuadrículas son de 400 por 400 metros. En el primero, los datos se registraron de manera uniforme en cuadrículas de 200 metros de lado. En aquel, las medidas de ruido se efectuaron cada 5 minutos entre las 10.00 y las 17.00 horas, asignándose a la media hora correspondiente el valor medio. El segundo ha realizado sus medidas en los puntos centrales de manera continua las 24 horas.

Lo explicó ayer García-Loygorri: «No voy a negar que Madrid no sea una ciudad ruidosa. Lo es. Pero hay otras en España y en Europa que tienen mucho más ruido».

Según los datos aportados ayer, desde 1986 los madrileños soportamos menos ruido. La mitad de los que son considerados los más peligrosos: los comprendidos entre 70 y 85 decibelios.

Del mismo modo, Madrid no es la ciudad más ruidosa de Europa; ni tan siquiera de España. Los ciudadanos de otras urbes como Barcelona, Bilbao, Valladolid e incluso Santander, padecen un nivel sonoro bastante superior al nuestro. En opinión del concejal de Medio Ambiente: «Tenemos los mismos problemas que las grandes capitales europeas. Aunque en muchos casos, en menor medida.Los rigurosos datos de este mapa nos ayudarán a reducir los puntos más conflictivos de nuestra ciudad».

Esos puntos están en los distritos del centro, que son los que presentan los niveles más altos: por el contrario, la periferia resulta mucho más tranquila sonoramente. El origen de tan desigual estrépito es conocido por todos: el tráfico rodado, primer contaminante sonoro de las ciudades modernas. Esta contaminación invisible está mucho más presente y densa en las calles céntricas que en los barrios del extrarradio, ya que es por ellas, por donde circulan más coches. Aunque también influye de manera decisiva en el nivel de ruido, el diseño urbanístico que tienen ambas zonas.

La mayoría de las calles del centro son estrechas y encajonadas entre los edificios. Por el contrario, las de los barrios periféricos suelen ser más anchas, rectilíneas y frecuentadas por abundantes espacios abiertos, como parques y bulevares. Geografía esta última que disipa los niveles sonoros, mientras que la abigarrada de la zona centro los concentra.

Dentro de la almendra central madrileña, el panorama no ha cambiado mucho con respecto a 1986: las zonas más ruidosas siguen estando en el distrito Centro, Chamberí y Salamanca. Y los "puntos negros", tampoco difieren: María Molina, Plaza de Castilla, Manuel Becerra, Legazpi, Puerta de Alcalá y Gran Vía.

Comparación con 1986
Comparando los datos con los de 1986, los niveles sonoros de la capital se han reducido en un 5,5% el número de puntos comprendidos entre 70 y 75 decibelios; en un 55,5% el número de puntos comprendidos entre 75 y 80 decibelios y en el 50% los puntos entre 80 y 85 decibelios. «Esto nos permite señalar que el 72% de las zonas residenciales cumplen con las recomendaciones de los organismos internacionales», afirmó Plácido Perera.

Los responsables del asunto en el Ayuntamiento admiten que en determinados puntos de la capital, tal vez habría que bajar el nivel sonoro en 10 decibelios. Pero el asunto no parece cosa sencilla: bajar tres decibelios supondría reducir a la mitad el número de vehículos. «Y eso, siempre que se mantuviese su misma velocidad, porque si aumentase, el descenso sería inferior a los tres decibelios», subrayó el jefe de los servicios de Calidad Ambiental.

Aunque sus responsables no determinaron cuándo, los datos del mapa del ruido madrileño podrán ser consultados «con exactitud y rapidez» por cualquier ciudadano a través de Internet, quien podrá saber cuál es el ruido que soporta en su calle. «Se podrán aumentar los mapas y buscar una calle, permitiéndonos tener información permanente de cualquier punto de Madrid y, mediante la correspondiente consulta a la base de datos, podremos transformar cualquiera de los mapas al periodo de día, al de noche o al de 24 horas», explicó Perera. --------------------------------------------------------------------------------

«Niveles intolerables de día y de noche»
La portavoz adjunta y responsable de Medio Ambiente del Grupo Municipal Socialista, Cristina Narbona, valoró ayer negativamente el Mapa Acústico de Madrid que presentó el Ayuntamiento, tras dos años y medio de mediciones en la totalidad del término municipal.Para Narbona, «lo más importante y lo más grave es que este mapa confirma que el 70% de la capital de España soporta durante el día ruidos superiores a los 65 decibelios y el 53% de Madrid tiene por la noche ruidos superiores a los 55 decibelios, es decir, que hay un porcentaje elevadísimo de la capital que está soportando de manera continuada el nivel de ruido aconsejable de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud». La concejala señaló que «este mapa acústico no es en absoluto comparable con el del año 1986, (cuando gobernaban el municipio los socialistas) cuando las técnicas de medición eran infinitamente menos exactas de las que ahora se disponen». «Por lo tanto, no se pueden comparar, salvo que se quiera forzar la demostración de que en Madrid hay menos ruido ahora que en el año 1986, cosa que ningún ciudadano que viva en la capital y soporte sus niveles sonoros puede aceptar como algo serio», continuó diciendo Narbona. Según la edil socialista, que calificó el documento de «farragoso, oscurantista y muy generalizador», el equipo de Gobierno del Partido Popular «ha tratado de disfrazar en él, con bonitos colores, una realidad penosa y muy negativa para la salud de los madrileños, que es la de la tremenda contaminación acústica de la ciudad. Pero, la verdad es terca y, por mucho que la disimulen, no han podido evitar que se refleje en los resultados». «Con estos datos», dijo Cristina Narbona, «Madrid sigue siendo una de las ciudades más ruidosas de Europa, diga lo que diga el Ayuntamiento. Y lo que nos preocupa es que, siendo así, el PP no se decida a poner en marcha los programas antirruido que ya existen, como el Plan Estratégico de Reducción de la Contaminación Acústica (Perca), que se presentó en marzo de 2001 y no se ha desarrollado en absoluto, o el de la zona Centro». La concejala afirmó que «con este mapa acústico, el Ayuntamiento de Madrid está obligado a actuar, a fijar objetivos y a destinar dinero» y recordó que este año no hay ni un duro para el distrito Centro, que en el mapa «queda claramente confirmado como un área donde se alcanzan niveles intolerables de ruido, tanto de día como de noche».

Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias
Página principal de ruidos.org