Albacete, 20/1/2002 Algunos colectivos defienden la limitación de espacios específicos para poder organizar botellonesEl ayuntamiento tiene previsto convocar de nuevo a las organizaciones ciudadanas en torno a la Mesa del Botellón para plantear alternativasJ. F. L.El ayuntamiento de la capital tiene previsto convocar en breve la Mesa del Botellón para plantear alternativas definitivas con el fin de paliar los efectos perniciosos del consumo de alcohol en la calle por parte de los jóvenes. Varios colectivos abogan por la limitación de espacios concretos para esta práctica cada vez más extendida. A finales del pasado año, el botellón se convirtió en noticia de apertura de los informativos de radio y televisión de Albacete y en portada de la prensa. La decisión de la Comisión Municipal de Drogodependencias de plantear a la consejería de Sanidad la eliminación de los artículos de la nueva ley de Drogodependencias en los que se prohibía el consumo de alcohol en la calle desató toda una serie de reacciones.El ayuntamiento, ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos, optó, a propuesta del grupo popular, por convocar una reunión con colectivos sociales, partidos políticos, sindicatos e instituciones a fin de debatir propuestas para atajar los efectos perniciosos del consumo de alcohol en la calle, una iniciativa que se bautizó como Mesa del Botellón. Tras la primera reunión, a la que asistieron representantes de unas treinta organizaciones e instituciones, el ayuntamiento se comprometió a redactar en un acta todas las propuestas y sugerencias para remitirlas a todos los participantes, y con esa documentación en la mano, lanzar otra convocatoria para proponer medidas. La concejal de Acción Social, Pilar López, dijo que la intención del ayuntamiento es que el asunto no quede en «papel mojado», sino que «queremos conocer la opinión de todo el mundo a fin de ponernos a trabajar». Pues bien, ese acta ha comenzado a enviarse durante la semana que hoy concluye, un documento gracias al cual se ha sabido que diversos colectivos defienden la creación de espacios específicos para la práctica del botellón. En este sentido, desde el Consejo de la Juventud de Albacete se sugirió la limitación de espacios con el objetivo de garantizar el bienestar vecinal. Su representante abogó también por controlar la calidad de las bebidas a fin de evitar el garrafón, y pidió campañas informativas. Trato diferenciadoDesde la Asociación de Hostelería se exigió su regulación, diferenciando terrazas de establecimientos de hostelería del botellón. En esta línea, incluso defendieron que se limiten las zonas para poder practicar el botellón, a la vez que salieron en defensa de todos los empresarios del sector ante las acusaciones de los jóvenes sobre la venta de bebidas de garrafón en los bares y pubs de la capital. También su representante expresó el malestar del colectivo porque a los hosteleros se le exigen una serie de requisitos para la venta de bebidas alcohólicas que no se dan, evidentemente, en el caso del botellón.La Federación de Vecinos abogó por la regulación de esta práctica, y que paralelamente se desarrollen medidas educativas y de ocio alternativo, pero no basadas en la prohibición. El representante de la subdelegación del Gobierno hizo especial hincapié en el ruido que genera el botellón, un problema que aseguró, va en aumento. Para el Partido Popular la solución sería la programación de actividades alternativas que eviten la proliferación de reuniones de jóvenes en la calle para beber alcohol. Albacete contra el Ruido, uno de los colectivos más beligerantes en esta materia, exigió la regulación de esta práctica en auge por parte de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, haciendo especial hincapié en las molestias que genera. Para Izquierda Unida, la solución no es la prohibición; propone ocio alternativo y reconoce que aunque el garrafón se da en los bares de copas de la ciudad, no se puede generalizar, al tratarse de una práctica de una «minoría sin escrúpulos». La delegación de Agricultura y Medio Ambiente no descartó la idea de crear espacios para esta práctica lejos de las zonas de viviendas, y la creación de registros de organizadores de esos grupos de jóvenes para que la Policía Local tenga unos interlocutores a los que dirigirse. Por su parte, CC OO comparó las molestias de las terrazas de los bares con los botellones, señalando su representante que sin ruido y sin suciedad, no debe ser un inconveniente el consumo de alcohol en la calle, tras lo que exigió medidas preventivas. La delegación de Sanidad, por boca de su representante, se refirió a las dificultades con que se encuentran para conocer la calidad de las bebidas que se sirven en los bares, y mostró su preocupación por las consecuencias para la salud del alcohol en general. La Asociación de Ornitología se ofreció para organizar actividades alternativas, y desde el colectivo antidroga Renacimiento se señaló que lo grave es el abuso del alcohol, pero no su uso.
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