Murcia, 23/11/2001 Un 'ruidómetro' evitará que los bares suban la músicaLas quejas de los vecinos del barrio de La Concepción unidas a los dos expedientes abiertos por el Ayuntamiento, por no disponer de permiso de obra menor y por no tener licencia de apertura, han concluido en la orden de cierre cautelar del bar 'Cotto'. La orden de cierre se envió ayer. La concejala de Medio Ambiente explicó ayer que "es difícil que consiga una licencia porque el local está dentro del plan de actuación de La Rambla". Esta redacción trató de localizar, sin éxito, al dueño del bar.
Hostecar quiere que sus socios tengan este aparato como defensa ante la rigidez de la nueva ordenanzaEl Ayuntamiento obligará a los locales a que adquieran este aparato dotado con un sistema que impide las manipulaciones Los propietarios de establecimientos hosteleros tipo bares, hoteles, cafeterías, pub, discotecas y locales nocturnos van a tener que incorporar a sus instalaciones un 'ruidómetro', un aparato de última generación similar a los tacómetros que llevan los autobuses, "que detecta cualquier manipulación externa, con lo que evita la picaresca sobre los controles de contaminación acústica", explicó ayer la concejala de Medio Ambiente, Isabel Anaya. El citado aparato, cuyo coste ronda las 250.000 pesetas, contiene los dispositivos necesarios para que los actuales limitadores de ruido y de vibraciones sean operativos. Anaya indicó que esta iniciativa propuesta por Hostecar, será incluida en la nueva ordenanza sobre emisión de ruidos "ya que es una reclamación de la propia asociación en beneficio de la calidad hostelera", indicó la edil. El 'ruidómetro' dispone de un registro de sonido precintado que incluye una memoria. "Si alguien lo toca queda reflejado" explicó Anaya. De este modo, el Ayuntamiento pretende establecer una red de controles más restrictiva sobre cualquier tipo de contaminación acústica, máxime después de la sentencia del TSJ de Murcia que obliga a la Administración Local a indemnizar a una familia por los ruidos causados en una zona de bares de Cabo Palos. Indefensión del empresarioFuentes de Hostecar indicaron que este aparato, que ya funciona en otras zonas de España, "evitará la indefensión del empresario ante la nueva ordenanza. La idea es armonizar la rigidez de las normas con los objetivos empresariales para que sea viable el progreso de la sociedad y la calidad de vida". Por ese motivo, la asociación de Hosteleros de Cartagena y Comarca quiere que sus socios dispongan de este aparato. "Vamos a reunirnos con los empresarios afectados y con técnicos del Ayuntamiento para debatir una buena normativa. Las sociedades funcionan cuando tienen buenas leyes y las ordenanzas son nuestras leyes". En estos momentos, la asociación estudia varias alegaciones al borrador de la ordenanza sobre ruidos enviada hace meses por Medio Ambiente. La actual normativa data de los años 80 y no recoge las nuevas disposiciones comunitarias. El borrador de la futura ordenanza recoge desde el uso de fuegos de artificios, hasta las emisiones de ruidos procedentes del tráfico de vehículos y motos, instalaciones de aire acondicionado y focos derivados de la construcción y el derribo de solares y edificios. Además, del cumplimiento de los horarios de cierre de los establecimientos. El pasado fin de semana, la Policía denunció a 28 locales por infringir el horario, pero en lo que va de año hay más de 630 denuncias por este motivo. Anaya señaló que "su puesta en marcha es una prioridad, pero aún faltan las alegaciones y publicarla después de su aprobación".
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