Granada, 27/6/2001 Medidas contra los 'meones'Sr. Director de IDEAL:Aprovechando su siempre buena disposición para transmitir a través de esta sección las opiniones de los ciudadanos, le ruego, si lo estima pertinente, la publicación es esta carta. Cada día, especialmente los de fin de semana, por todos los medios de comunicación (prensa, radio, TV) llega a nuestro conocimiento la rabia y desesperación mezcladas con impotencia de los vecinos que viven en las zonas de la 'movida', pues ya no es una sola zona concreta sino que se va expandiendo por toda la ciudad, aunque en unos barrios es más intensa que en otros. Las autoridades se ven desbordadas y las normas con que pretenden corregirla hasta ahora han fracasado, pues no consiguen no ya eliminar el fenómeno 'botellón', sino siquiera mitigar sus perniciosos efectos. Una de las más enojosas molestias que tienen que soportar los sufridos vecinos es la suciedad y malos olores producidos por la evacuación de aguas 'mayores' y 'menores' que una gran concentración humana sin control y consumiendo alcohol a 'gogó' produce. Mi abuela, que nació hacia la mitad del siglo XIX, nos contaba no sé si conocida por ella o por referencia de sus padres y abuelos, que en épocas en que no existía alcantarillado ni retretes públicos y los que existían en las casas de vecinos eran comunes en los patios (yo he conocido el de la Corrala de Santiago, casa de la Lona y algunas casas de vecindad en el barrio de San Ildefonso) y los detritus iban a parar a un pozo ciego o directamente al río o acequias, en las concentraciones humanas como romerías, procesiones y también por zonas de paseo iban un par de hombres con una especie de angarillas cubiertas con unos paños en un armazón de madera y en el interior un bacín de Fajalauza (ella lo llamaba 'sillico') para que los viandantes apurados pudieran aliviar el vientre o vejiga. Contaba mi abuela que su pregón para atraer a los clientes era: «¡Quién por un cuarto no caga en alto!» y debía ser productivo el negocio, pues eran bastantes los que se dedicaban a él. Volviendo a la 'movida', algo así se podría hacer para solucionar el problema modernizando el procedimiento, con furgonetas acondicionadas como los servicios de los transportes públicos, trenes, autocares y aviones, bien 'fletadas' por particulares u organizadas por el Ayuntamiento a través de Emasagra y así por un módico precio los asiduos al 'botellón' no tendrían que convertir las calles y rincones en malolientes desaguaderos y los vecinos dejarían de sufrir esas molestias. El proyecto podría también servir para otras aglomeraciones como procesiones, Semana Santa, conciertos multitudinarios de rock y otros eventos; incluso siendo el servicio gratuito, el Ayuntamiento ahorraría muchos millones del gasto que se produce al tener que limpiar cada día después de la 'movida' esas zonas. Gracias, señor Director. Ahí queda la idea por si es aprovechable.
Miguel Martín Martín.
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