Zamora, 22/7/2001 El Ayuntamiento confiscará los vehículos que superen el nivel de ruido permitido
GORETTI HIDALGO ZAMORA
Estas medidas son algunas de las adoptadas por el servicio municipal de Medio Ambiente para que los ciudadanos no sufran los daños de la contaminación acústica que se vive en algunos puntos de la ciudad. Según palabras de Fernando Domínguez, concejal de Medio Ambiente, «llevamos ya seis meses estudiando el problema de los ruidos porque es una de las cuestiones serias que afecta a más de la mitad de los vecinos». A finales del año 1999, el alcalde, Antonio Vázquez, ya alertó sobre el problema que supone la contaminación acústica para la ciudad. Y un año más tarde, en noviembre de 2000, la Junta de Castilla y León realizó un mapa de ruidos en el que se estudia todas las causas y lugares más afectados por esta contaminación. «La base de este borrador se centra en el mapa de ruidos elaborado por la Junta. Hay que tener en cuenta que es un estudio muy profundo y complejo de todos los barrios de la ciudad», afirma Domínguez. Este mapa detecta que en las noches de fiesta se puede superar en 20 decibelios el nivel de ruido permitido. Motos y camionesLos sonidos que los ciudadanos menos soportan son los procedentes de las motos, de los coches, del camión de la basura o las sirenas. Un foco importante es el procedente de locales nocturnos y bares. Por eso se van a empezar a controlar las nuevas licencias que se concedan para fomentar las zonas de ocio alejadas de los espacios residenciales.En cuanto al foco principal de contaminación acústica, el escape libre en coches y motos, Fernando Domínguez plantea adoptar las medidas máximas aplicables en estos casos. «Una ley de la Junta ya prohíbe severamente el uso incorrecto de tubos de resonancia o de escape no homologados», afirma el concejal de Medio Ambiente. Los vehículos a motor que no cumplan los requisitos legales en cuanto a ruido permitido pueden llegar a ser confiscados. «Para hacer cumplir la futura ordenanza se va a disponer de la ayuda de la Policía Municipal y de técnicos del municipio para detectar todos los vehículos que no rigen las normas de contaminación acústica», continúa Domínguez. Si se detectan problemas de resonancia o escape libre, los técnicos o policías conducirán al dueño del vehículo para que realice un control de acústica. En el caso de que el vehículo supere el nivel permitido, el dueño dispone de quince días para arreglar el problema. Si a los quince días no se ha solucionado la anomalía, el coche o la moto puede quedar confiscado si supera en más de 5 decibelios el ruido permitido. Además, el dueño debe abonar los costes de las inspecciones y puede llegar a pagar una multa de hasta 300.000 pesetas, según la propuesta de la Concejalía de Medio Ambiente. Zamora no dispone de un Centro Municipal de Acústica pero ante esta futura ordenanza se estudiará su creación. «En el caso de que no sea posible por problemas de financiación, se negociarán convenios con la ITV». Mapa de ruidosLa base del borrador de la futura ordenanza es un mapa de ruidos que la Junta de Castilla y León elaboró para Zamora en noviembre de 2000.En ese mapa se detectan los focos más importantes de contaminación acústica en todos los barrios de la capital zamorana. Según palabras de Fernando Domínguez, concejal de Medio Ambiente, «este mapa es un privilegio para Zamora porque sólo siete provincias españolas disponen de un estudio tan completo». Este estudio detallado de todas las zonas indica que el 42,8% de los vecinos de Zamora soportan niveles de ruidos superiores a los recomendados en las noches de fiesta. Lo permitido es soportar 55 decibelios y en zonas como la Plaza Mayor o la calle Los Herreros superan en 20 decibelios el nivel permitido. Por eso el Ayuntamiento ha comenzado a adoptar las medidas pertinentes para su solución. La adjudicación de licencias para nuevos locales nocturnos está muy controlada e incluso se intenta fomentar los espacios de ocio alejados de las zonas residenciales. Otro de los focos importantes de ruido que plantea este mapa es el referido por los coches, motos, camión de la basura y bocinas. «Con los nuevos camiones de la basura se ha solucionado uno de los generadores más importantes de ruido. Se ha llegado incluso a reducir en 16 decibelios de media el ruido que producía», afirma el concejal de Medio Ambiente. Las consecuencias de estos ruidos son muy variada. Suelen producir insomnio a los vecinos que los sufren. La falta de concentración en sus actividades es otra de las consecuencias de estar sometidos a un nivel de sonido más alto del recomendado. Se ha tenido en cuenta en el borrador el ruido producido por los aviones. «Sabemos que la ciudad no sufre problemas derivados por el paso de aviones, pero regularlo es importante para que ningún cabo quede suelto».
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