Cádiz, 13/9/2000 Mudanza de la 'movida'El fin del verano va a provocar el traslado de la ‘movida’ al casco antiguo. En pocas semanas, ‘el botellón’ de la calle Muñoz Arenillas se mudará a la plaza Mina. Nuevos aires y gran ambiente para los nuevos vecinos que comienzan a prepararse mientras la playa Victoria queda desiertaJavier Amigueti - CádizSoledad en el Paseo Marítimo y compañía para los vecinos de la plaza Mina. Pese a que todavía no han aparecido síntomas de la mudanza de la movida hacia el casco antiguo, todo será cuestión de varias semanas cuando, los jóvenes del botellón, abandonen las playas y alrededores de la zona para marchar a la plaza Mina y la Punta de San Felipe.El curso escolar se inicia a finales de septiembre y principios de octubre. En estos días se espera que se produzca la mudanza. El Paseo Marítimo, junto a la playas Victoria y Cortadura, volverán a quedarse vacías y ya no estarán iluminadas por los focos. Los chiringuitos cerrarán hasta el próximo año, el tráfico en Muñoz Arenillas se reanudará y desaparecerán las vallas de la calle que facilitaban la entrada a los servicios de seguridad y emergencia. Será el comienzo de un traslado que obligará a la línea de autobuses públicos a tener que ampliar su horario de trabajo los fines de semana hasta ya entradas las tres de la madrugada. No es fácil describir con palabras la satisfacción y el buen sabor de boca que dejará este cambio en los vecinos de Muñoz Arenillas, la zona que más quejas ha recibido en todo el verano y en donde se han llegado a enfrentar jóvenes con mayores. Estas peleas terminaron, en alguna ocasión, con el lanzamiento de varios cubos de agua en señal de protesta y a altas horas de la noche. Mientras estos vecinos salen beneficiados, otros intentarán aceptar, de la mejor forma posible, que son ellos ahora los que sufren el ruido, la basura y, sobretodo, la ausencia y pérdida de las horas de descanso. No existe remedio para frenar esta concentración de personas que se aglutina de manera esporádica en cualquier calle o plaza de la ciudad. Aunque estos vecinos no quieran, nada podrán hacer contra ello y por eso algunos ya se han resignado ante el problema: “No me importa que la gente esté debajo de mi casa bebiendo. Me he acostumbrado y es algo normal. Los jóvenes no tienen otro sitio en la ciudad a donde ir y parece ser que la plaza Mina es un sitio ideal donde ellos pueden acudir sin tener que pagar la entrada de algunos pubs y discotecas, que son caras y alejadas de las zonas donde se ponen a beber”, explica un vecino de la plaza Mina. En los últimos años, la zona de movida se ha visto aún más reducida. La plaza de España ha quedado vacía ante el lleno registrado en la popular plaza Mina. Pese a que se ha reformado y arreglado, la más grande e importante plaza del barrio de San Carlos, no ha sido acogida por los jóvenes de la movida que, viendo el increíble lleno de Mina, decidieron marcharse casi todos al mismo lugar. Cádiz parece no tener sitio donde ubicar la movida. No hay solución posible para los jóvenes y no tan jóvenes que, por ley, tienen derecho a disfrutar los fines de semana de beber en la calle. Aunque sea legal, esto perjudica notablemente a los vecinos de la zona que se ven afectados ante la cantidad de personas concentradas en los alrededores de su casa. La resignación parece ser la única salida y casi todos los partidos políticos descartan que se pueda desplazar la movida a otro lugar de la ciudad: “No se puede poner un cartel que especifique a donde tiene que ir la juventud para salir por las noches y la única solución parece ser que es ampliar las actividades culturales para que no hagan siempre lo mismo y disfruten de otras cosas como conciertos, cine, espectáculos...”, explicaba el portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida, Jesús Gargallo. Un dato claro que se ha reflejado a raíz de los problemas que ha ocasionado la cultura del botellón, es que se ha ampliado el número de agentes municipales que trabajan durante los fines de semana, algo que parece no agradar a los jóvenes. La calle Muñoz Arenillas se ha visto más vacía en los últimos fines de semana a consecuencia de esta vigilancia. Todavía no está previsto un traslado de los servicios de seguridad y limpieza a los alrededores de la plaza Mina. Para los próximos fines de semana “se han abierto las listas de voluntarios para los agentes municipales que quieran trabajar en la plaza Glorieta Ingeniero de la Cierva, las entradas y salidas de la calle Muñoz Arenillas y la zona del Paseo Marítimo”, aseguran fuentes de la Policía Local. El fenómeno social del ‘botellón’ es un derechocádiz. J. A.Beber en la calle es un derecho y la ley establece a que cualquier ciudadano pueda ejercerlo en las plazas y calles de la ciudad. Si se tiene en cuenta que Cádiz, al contrario que en otras ciudades, no aporta una amplia variedad de lugares para marchar después de el botellón, se hace compresible que, la mayoría de las personas que optan por él, prefieran quedarse en la calle. El botellón es accesible, viable y sencillo para todos los jóvenes. Las personas que se se reúnen en la movida, oscilan entre los 17 y los 25 años, son estudiantes, desempleados o con un escaso nivel adquisitivo, y por esta razón no importa el frío, ni la humedad en la calle. El botellón es la única posibilidad para aquéllos que se concentran en la movida.
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