Granada, 20/12/2000 Aprobadas las normas anti ruido que prevén multas de más de dos millonesLa ordenanza cuenta con el visto bueno de todos los partidos y los vecinos
Carlos MoránA Granada le sobra ruido. Por eso, el Ayuntamiento aprobó ayer la nueva ordenanza municipal de protección del ambiente acústico de la capital, un largo nombre para una normativa que pretende una ciudad menos estridente. Y lo hizo con la complicidad y las aportaciones de todos los partidos políticos y de los ciudadanos que forman parte de la Asociación Granada contra el ruido. Cuando el pleno del próximo día 29 ratifique el acuerdo, los amigos de la bulla tendrán que empezar a enmendarse. No en vano, la ordenanza prevé multas de hasta dos millones y medio de pesetas para los casos graves de indisciplina. Las infracciones leves serán castigadas con sanciones de entre 10.000 y 50.000 pesetas. La ordenanza es tan detallada que incluso regula el uso de alarmas y de sirenas de emergencia. Baltasar Garzón, concejal de Izquierda Unida y máximo responsable del área de Medio Ambiente, no ocultó ayer su satisfacción por el modo en que salió adelante la ordenanza. «El equipo de gobierno ha aceptado 22 alegaciones del PP -el grupo que ejerce la oposición municipal-y otras 25 de la Asociación Granada contra el ruido, y yo no he tenido ningún reparo en agradecer sus contribuciones. Es más, he querido que figurara expresamente mi agradecimiento. Nosotros queríamos que la ordenanza fuera de todos, porque pensamos que el problema del ruido nos afecta a todos. Y, tal y como deseábamos, hemos tenido la valiosa colaboración de la oposición y los vecinos. Mediante el consenso, nos hemos dotado de un instrumento útil y operativo para rebajar los ruidos en esta ciudad», se congratuló el miembro del gobierno tripartito.
Normativa exigenteEl fruto de ese trabajo conjunto es un normativa tan exigente como minuciosa. En este sentido, establece, por ejemplo, límites para los aullidos de las sirenas de los vehículos de emergencia -ambulancias, camiones de bomberos, etc-. A partir de la entrada en vigor de la ordenanza, estos automóviles tendrán que disponer de un «mecanismo» que reduzca la intensidad sonora de sus sirenas a una franja de entre 70 y los 90 decibelios en horario nocturno -entre las 23 horas y las siete horas de la mañana-. En esta misma línea, las nuevas normas también regulan el uso de los equipos de música de los coches. Asimismo -y ésta es una aportación del PP-, la normativa establece severos controles al uso de alarmas -tanto las de automóviles como las que se utilizan en edificios-, que, en ningún caso, podrán funcionar de manera continuada durante más de 60 segundos. En horas de descanso, la ordenanza dice que la «acción municipal irá dirigida especialmente» a controlar «el volumen de la voz humana», los ruidos que causen animales domésticos, y el funcionamiento de todo tipo de electrodomésticos -lo que incluye, por supuesto, los aparatos de música-. Así las cosas, el Ayuntamiento o prohíbe «actividades como cantar, proferir gritos» o usar radios o instrumentos musicales en horario nocturno -entre las 23 horas y las siete de la mañana-. Y durante el día también habrá límites que no se podrán sobrepasar. Las obras públicas o la carga y descarga son otras actividades que están reguladas en la nueva ordenanza. Y todo ello, bajo la amenaza de sanciones económicas que pueden alcanzar los dos millones y medio de pesetas. Las sanciones. Las infracciones leves de grado mínimo serán sancionadas con multas de 10.000 a 50.000 pesetas. Las infracciones leves de grado medio conllevarán multas de 50.001 pesetas a 250.000 pesetas. Las infracciones leves de grado máximo, multas de entre 250.001 y 1.000.001 pesetas. Ylas infracciones graves serán sancionadas con multas de entre 1.000.001 pesetas y 2.500.000 pesetas. Los criterios para multar. El riesgo de daños para la salud, la alteración social, el beneficio derivado de la actividad infractora, las circunstancias dolosas o culposas del causante de la infracción e infracciones en zonas acústicamente saturadas. Instalaciones en viviendas. La ordenanza prohíbe la instalación en fachadas interiores y exteriores -incluyendo balcones, voladizos y salientes- de cualquier elemento de climatización y ventilación. Silenciadores. Queda proscrita la circulación de vehículos a motor sin silenciadores, o con silenciadores no homologados para el tipo de vehículo en el que estén montados, que produzcan efectos similares al escape libre. Alarmas. Ninguna alarma podrá funcionar durante más de 60 segundos de forma continuada. En el caso de las alarmas de los vehículos, el propietario del automóvil queda obligado a desactivarla de inmediato cuando salte inopinadamente. En caso contrario, y si no se pudiese localizar al dueño, la Policía Local podrá retirar el vehículo de la vía pública. Los gastos del traslado y depósito del automóvil correrán a cargo del titular de éste. Bares y terrazas. Los propietarios de bares, además de cumplir con lo establecido en las licencias de actividad, deberán velar para que los usuarios, al entrar y salir del local, no monten jaleo. Si los juerguistas no le hacen caso, tendrán que avisar inmediatamente a la Policía Local. Los propietarios de terrazas al aire libre tendrán que acompañar la solicitud de licencia con un estudio acústico sobre su entorno. Carga y descarga. No estará permitida la carga y descarga entre las 23 horas de la noche y las siete de la mañana cuando superen los límites establecidos y afecten a zonas habitadas.
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